Khaby Lame vendió su marca por 975 millones de dólares y ahora tiene un clon hecho con inteligencia artificial
El creador de contenido más seguido de TikTok cerró la venta de su empresa a un grupo asiático y habilitó que una versión digital suya, generada con inteligencia artificial, siga produciendo contenido aunque él no esté grabando.

Imaginate que una marca pueda usar tu cara, tu voz y tus gestos para hacer campañas en distintos países y husos horarios a la vez, mientras vos estás durmiendo. Eso es exactamente lo que acaba de habilitar Khaby Lame, el creador de contenido más seguido de TikTok, al vender su propia empresa.
Lame acordó la venta de Step Distinctive Limited, la firma que administra su imagen y sus acuerdos comerciales, a la compañía asiática Rich Sparkle Holdings, según informó Infobae. La operación quedó valuada en 975 millones de dólares y, a cambio de ceder el control, el creador recibió 75 millones de acciones ordinarias: pasó a ser accionista mayoritario de la nueva estructura.
Lo más llamativo del trato no es el monto, sino lo que habilita: Rich Sparkle Holdings quedó autorizada para explotar comercialmente el rostro, la voz y los gestos de Lame mediante inteligencia artificial. En otras palabras, nació un gemelo digital, una copia virtual de una persona generada con IA que puede moverse, hablar y actuar como el original sin que éste tenga que estar presente. Ese clon puede producir contenido publicitario las 24 horas, en distintos idiomas y zonas horarias, sin depender de la agenda del influencer ni de una cámara encendida.
La historia de Lame arrancó lejos de cualquier estudio de filmación. En marzo de 2020, cuando la pandemia lo dejó sin su trabajo como operario de maquinaria en Italia, empezó a grabar videos mudos: reaccionaba con las cejas levantadas y un gesto de manos a tutoriales de internet que resolvían de manera innecesariamente complicada algo obvio. Nacido en Senegal y criado en Italia, no necesitó decir una palabra para que el formato cruzara fronteras y lo convirtiera en uno de los creadores con más seguidores del mundo: hoy su presencia en todas las plataformas supera los 252 millones de personas, con ingresos anuales estimados en 9,9 millones de dólares.
El caso de Lame muestra un cambio de fondo en cómo los creadores de contenido van a administrar su propia marca de acá en adelante: en vez de depender únicamente de lo que publiquen con su cuerpo y su voz reales, ahora pueden dejar que una representación digital les mantenga presencia constante en varios canales y mercados a la vez.
El fenómeno también llegó a los videojuegos. Khaby Lame fue incorporado a 007 First Light, el nuevo título de espionaje de IO Interactive. En una misión ambientada en Vietnam, el joven James Bond le pregunta a un personaje cómo llegar a un lugar y Lame responde con el mismo gesto que lo hizo famoso en TikTok: señalar la solución obvia. Para lograrlo, el estudio escaneó su rostro real y lo recreó dentro del juego, de forma que el personaje participe en varias escenas de la historia.
El acuerdo rige por tres años y le deja a Lame derechos exclusivos sobre su marca, el comercio electrónico y la mercadería oficial asociada a su nombre. Lo que todavía no está claro es cuánto de ese contenido futuro lo seguirá grabando él mismo y cuánto quedará en manos de su versión generada por inteligencia artificial.
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