Milei inauguró en Catamarca las primeras plantas de litio bajo el RIGI, con una inversión de Río Tinto por US$1.300 millones
El Presidente encabezó en el Salar del Hombre Muerto la puesta en marcha de Fénix 1B y Sal de Vida, las primeras plantas que arrancan bajo el régimen RIGI. Río Tinto invirtió US$1.300 millones y ya tiene otro proyecto de litio aprobado en Rincón, Salta, por US$2.000 millones.

El presidente Javier Milei encabezó este miércoles en el Salar del Hombre Muerto, en la puna catamarqueña, la inauguración de las primeras dos plantas de litio que arrancan producción bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de Fénix 1B y Sal de Vida, de la minera angloaustraliana Río Tinto, con una inversión conjunta de US$1.300 millones.
El acto se hizo a 4.000 metros sobre el nivel del mar, en el marco del Día del Minero. Milei llegó acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por buena parte de su gabinete económico: el jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro Luis Caputo y el secretario de Minería, Luis Lucero. También estuvo el anfitrión local, el gobernador catamarqueño Raúl Jalil.
Milei defendió el esquema de beneficios impositivos del RIGI y sostuvo que la minería "transforma la vida de las comunidades, especialmente en zonas remotas donde las alternativas productivas son escasas". Según consignó Clarín, el mandatario agregó que el régimen "es sinónimo de estabilidad fiscal, aduanera, cambiaria y seguridad jurídica" para quien invierte.
Río Tinto es, según sus propios datos, la segunda minera más grande del planeta. Llegó a Fénix hace apenas un año, cuando la planta catamarqueña ya tenía producción propia de litio. Con el ingreso al RIGI bajo el brazo, la compañía sumó una ampliación —bautizada Fénix 1B— y además construyó, desde cero, la segunda planta del salar: Sal de Vida. Ese paquete de obras, autorizado en marzo, implica otros US$531 millones en infraestructura, nuevas plantas de procesamiento y una ampliación del suministro de gas natural para sostener la operación.
La compañía no se queda en Catamarca: también tiene otro RIGI aprobado para el proyecto Rincón, en Salta, por US$2.000 millones. Nación ya había ampliado los beneficios de importación para esa iniciativa, que la empresa prevé sumar a su producción local una vez terminada. Entre Fénix, Sal de Vida y Rincón, Río Tinto comprometió más de US$1.800 millones con proveedores argentinos.
La parada en el salar catamarqueño era uno de los motivos del viaje presidencial, que había sido anticipado días atrás: la agenda lo llevaba de recibir a un príncipe a cerrar la semana en Neuquén, con Catamarca en el medio por el litio. El RIGI, una de las banderas del Gobierno, sigue cuestionado por economistas que señalan que, más allá de los anuncios, la inversión total en el país todavía no repunta.
Comentarios
Ingresá o creá tu cuenta para comentar esta nota.
Todavía no hay comentarios. Podés ser la primera persona en opinar.






.gif)







