Rusia y Ucrania bombardearon toda la noche mientras en Bruselas negocian la reconstrucción de posguerra
Mientras Kiev y Moscú intercambiaban drones y misiles durante la madrugada, delegados ucranianos y aliados occidentales seguían en Bruselas discutiendo cómo financiar la reconstrucción del país y qué garantías de seguridad ofrecerle para cuando termine la guerra.

Las bombas no pararon ni siquiera en las horas previas a que, este jueves, se retomaran en la sede de la OTAN en Bruselas las conversaciones sobre la reconstrucción de Ucrania. Mientras los negociadores se preparaban para el segundo día de encuentro, Rusia y Ucrania volvieron a cruzarse a fuerza de drones y misiles durante la madrugada, un ida y vuelta que ya lleva casi cinco años.
El contraste quedó expuesto en las propias cifras de la noche: Rusia sostuvo que derribó 496 drones ucranianos sobre 13 regiones de su territorio, Crimea y los mares Negro y de Azov, mientras que Ucrania reportó haber neutralizado 105 de 128 drones rusos. Entre los heridos del lado ucraniano hubo cuatro personas, en Dnipropetrovsk y en las afueras de Kiev, y del lado ruso, uno en la región de Riazán, donde los restos de un dron derribado habrían prendido fuego a una refinería de petróleo, según medios locales citados por Associated Press, agencia que firma la cobertura original en infobae.com.
El ataque con más víctimas de la jornada no fue aéreo sino terrestre, y lo causó Ucrania: un bus que circulaba entre la ciudad de Luhansk y una localidad cercana, en esa región ucraniana ocupada por Rusia, fue alcanzado por fuego ucraniano y dejó cinco muertos y 13 heridos, de acuerdo con el funcionario prorruso Leonid Pasechnik.
Esa cifra se suma a otra que todavía no cierra: la de los bombardeos del lunes en Komyshuvakha, cerca del frente en la región de Zaporiyia, donde bombas guiadas rusas alcanzaron una vieja escuela y un refugio en el momento en que los vecinos esperaban la llegada de ayuda humanitaria. El presidente Volodymyr Zelensky confirmó 43 muertos y dijo que los equipos todavía intentan identificar a algunas víctimas con muestras de ADN de sus familiares, mientras más de 30 personas seguían bajo los escombros. Una buena noticia en medio del rastrillaje: alguien que figuraba como desaparecido apareció con vida, según contó el propio Zelensky en una publicación en X.
Ese fue el telón de fondo con el que arrancó el segundo día de reuniones en Bruselas. Según precisó Rustem Umerov, el principal negociador ucraniano, la mesa reúne a representantes de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Alemania, la Unión Europea y la OTAN, además del Banco Mundial y la gestora estadounidense BlackRock, y discute tres temas: la reconstrucción de posguerra, el financiamiento para 2027 y las garantías de seguridad que los aliados occidentales le darían a Kiev. "Analizamos las amenazas de Rusia para Ucrania y para toda Europa, así como los pasos conjuntos para contrarrestarlas", escribió Umerov.
Bruselas no es la única mesa abierta: dentro de pocos días, negociadores de Rusia, Ucrania y Estados Unidos se reunirán también en Abu Dabi para intentar destrabar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Zelensky adelantó que el miércoles habló 90 minutos con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, y pidió, en una publicación en X, que "las negociaciones deben avanzar a toda máquina para poner fin a esta guerra lo antes posible". Kushner, por su parte, escribió en X que el objetivo excede el cese del fuego: apunta a una "arquitectura de seguridad más amplia" que impida que los combates se reactiven una vez detenidos, y elogió el "compromiso constructivo" de la delegación ucraniana.
Zelensky también dejó una lectura política sobre lo que viene de Washington. En fragmentos de una entrevista con la cadena alemana ZDF que se emitirá completa el viernes, dijo que la victoria demócrata en las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos podría abrir una nueva etapa de respaldo a su país, aunque evitó cerrarle la puerta al otro lado del Congreso: "Tenemos apoyo de dos partidos (...) también estoy agradecido a los republicanos". El dato conecta con lo que ya venía discutiéndose en la región: los demócratas se quedaron con el control del Congreso estadounidense y le asestaron un golpe político a Donald Trump, un resultado que ahora Kiev mira con atención por su peso en la ayuda militar y financiera.
En paralelo a la diplomacia, el dinero empezó a moverse. La Comisión Europea giró el jueves a Ucrania 4.360 millones de euros, unos 4.900 millones de dólares, dentro de un préstamo de 90.000 millones de euros que los líderes de la Unión Europea habían acordado en abril. La presidenta del organismo, Ursula von der Leyen, dijo que esos fondos sirven para financiar gastos esenciales de defensa y de servicios públicos justo cuando, advirtió, "Ucrania está a punto de comenzar su quinto invierno de guerra". Zelensky agradeció el giro y detalló que una parte se destinará a reforzar la resiliencia energética del país y a comprar drones, equipos de guerra electrónica y defensa aérea.
La ayuda militar europea no se limita a los fondos: a comienzos de este mes, Reino Unido y Francia encabezaron el primer ejercicio de la fuerza multinacional que Europa armó para desplegarse en Ucrania el día después de un eventual cese del fuego, una pieza más del esquema de garantías que ahora se discute en Bruselas. Y los ataques rusos contra la infraestructura civil tampoco son una novedad de esta semana: la ONU había condenado días atrás un bombardeo ruso contra un tren que dejó 15 muertos, la misma lógica de golpes que volvió a repetirse esta madrugada.
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