Por qué la ventaja de Flávio Bolsonaro en Brasil mueve el dólar y las exportaciones argentinas
Tras la primera vuelta en Brasil, el real se apreció y arrastró a los activos argentinos. Economistas consultados por Ámbito explican qué significaría para el comercio bilateral y el Mercosur un triunfo de Bolsonaro en el balotaje del 25 de octubre.

El resultado de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, celebradas el domingo, tuvo una reacción inmediata en los mercados: el real se apreció y las acciones brasileñas subieron. El lunes, ese impulso cruzó la frontera y benefició también a las acciones y los bonos soberanos argentinos, según reconstruyó Ámbito. El candidato del Partido Liberal definirá la presidencia recién en el balotaje del 25 de octubre.
Sergio González, Head de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, le dijo al medio que un eventual triunfo de Bolsonaro "sería una buena noticia para los mercados de capitales argentinos", porque la compresión del riesgo regional atrae flujos hacia los activos latinoamericanos: bonos soberanos en dólares, acciones locales con exposición a Brasil y Cedears como NU, Itaú, Petrobras y AMBEV. Martín Cordeviola, analista de mercados internacionales de Portfolio Personal Inversores (PPI), matizó ese optimismo: el efecto sobre acciones, bonos y riesgo país argentino sería "acotado", porque en el caso local "los factores locales pesan mucho más".
Brasil, el principal socio comercial
El dato que más le importa al Gobierno de Javier Milei es otro: un real más fuerte abarata el dólar dentro de Brasil, el principal socio comercial de la Argentina. Según el INDEC, entre enero y agosto de 2026 el comercio bilateral entre ambos países sumó u$s19.208 millones, con exportaciones argentinas por u$s8.578 millones e importaciones por u$s10.630 millones.
El economista de Eco Go Honorio Zabaleta explicó que una parte relevante de las exportaciones industriales argentinas tiene a Brasil como destino: alrededor del 64% de lo exportado este año correspondió a Manufacturas de Origen Industrial, unos u$s5.490 millones, mayormente vehículos. "Una apreciación del real genera una mayor ventaja para nosotros, en el sentido de que nuestras exportaciones se abaratarían para ellos", comentó, aunque advirtió que también "se van a poner más caras las vacaciones en Brasil".
Cordeviola agregó que, si el triunfo de Bolsonaro viene acompañado de "un ajuste fiscal creíble", debería comprimir la prima de riesgo de Brasil y sostener al real, lo que "mejora la competitividad argentina" frente al país vecino: la moneda brasileña explica, según el analista, el 28% del tipo de cambio real multilateral de la Argentina. Desde Max Capital señalaron que el deterioro fiscal es el mayor problema de la economía brasileña y que Bolsonaro propone una nueva regla fiscal, con un equipo económico que compartiría integrantes con la administración de su padre. Sus proyecciones estiman que, si gana el balotaje, el real se apreciaría cerca de 5%, mientras que las tasas del Banco Central de Brasil bajarían entre 20 y 30 puntos básicos desde el 13,75% anual actual.
Alineamiento político y Mercosur
Más allá de lo cambiario, Cordeviola planteó que un mayor alineamiento político entre Milei, Bolsonaro y la administración de Donald Trump "podría facilitar la agenda bilateral", aunque aclaró que su impacto dependerá de políticas concretas. Desde Max Capital coincidieron en que un "aliado natural" para Milei debería acelerar la integración global del Mercosur, y González planteó que la afinidad entre ambos gobiernos podría destrabar la agenda comercial del bloque, incluido el acuerdo con la Unión Europea. Zabaleta sumó otra hipótesis: posibles acuerdos comerciales, como abastecer a Brasil con gas de Vaca Muerta, además de un trabajo conjunto para afianzar la presencia regional ante Washington y el resto del mundo.
El panorama, de todos modos, no está exento de dudas. Zabaleta advirtió que un ajuste fiscal grande podría generar, al inicio, un impacto negativo en la demanda brasileña y, con ella, en la demanda de productos argentinos. Thomas Haugaard, gestor de carteras en Janus Henderson, sostuvo que la credibilidad fiscal de Brasil seguirá siendo la variable central a mediano plazo: un marco fiscal disciplinado podría reducir las primas de riesgo soberano y favorecer los flujos de capital, pero "el mercado, en última instancia, exigirá ejecución de las políticas y no solamente señales provenientes del resultado electoral". Zabaleta planteó un segundo riesgo: si Bolsonaro profundiza la apertura comercial de Brasil hacia otros mercados, la Argentina enfrentaría mayor competencia, sobre todo en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con más presión europea no solo sobre el sector automotriz sino también sobre la agroindustria y los productos farmacéuticos.
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