Apartaron al obispo auxiliar de Córdoba tras un proceso canónico por conductas impropias
Ricardo Seirutti fue separado de su cargo y del de vicario general de la arquidiócesis después de un juicio canónico iniciado por denuncias de dos adultos. No podrá confesar ni asumir nuevos oficios durante cinco años.

El obispo auxiliar de Córdoba, monseñor Ricardo Seirutti, fue apartado de sus funciones y también del cargo de vicario general de la arquidiócesis luego de que se cerrara un proceso judicial canónico en su contra, según informó La Nación. La causa se inició a partir de denuncias presentadas por dos personas adultas por "conductas impropias" cometidas en el ejercicio de su ministerio.
El procedimiento fue ordenado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, que delegó el trámite en el Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires. La sanción que terminó recayendo sobre Seirutti fue la pérdida del cargo de obispo auxiliar y de los demás oficios eclesiales que ejercía. La resolución establece además que durante cinco años no podrá recibir nombramientos formales ni asumir nuevos oficios dentro de la Iglesia. En ese mismo lapso no podrá confesar ni oficiar el sacramento de la reconciliación, aunque sí mantiene la posibilidad de celebrar misa y de administrar el resto de los sacramentos.
El Arzobispado de Córdoba emitió un comunicado dirigido a la comunidad en el que expresó: "Ofrecemos nuestra cercanía y perdón a las personas afectadas, a la vez que renovamos el compromiso de continuar trabajando para que todas las acciones de nuestra Iglesia particular sean acordes con el Evangelio". Según el medio porteño, no trascendieron detalles sobre los hechos analizados en el proceso canónico ni sobre la identidad de las víctimas, y tampoco existe una causa en la justicia ordinaria sobre el caso, ya que no se presentaron denuncias ante esa instancia.
Seirutti había sido nombrado obispo titular de Bela y auxiliar de Córdoba en 2015 por el papa Francisco, y ese mismo año recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Córdoba. A lo largo de su carrera ocupó funciones vinculadas con la formación sacerdotal, la pastoral juvenil y vocacional, y se desempeñó también como párroco y vicario episcopal. Cuando Ángel Rossi asumió como arzobispo de Córdoba, Seirutti quedó como vicario general de la arquidiócesis. Tras su apartamiento, los obispos auxiliares que quedan en funciones en Córdoba son Horacio Álvarez y Alejandro Musolino.






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