Condenaron al cantante chileno Américo por violencia contra la actriz Yamila Reyna
La Justicia de Chile declaró culpable al cantante por lesiones en contexto de violencia intrafamiliar contra su ex, la actriz argentina Yamila Reyna. Ella habló por primera vez tras el fallo.

Un tribunal de San Javier, en Chile, declaró culpable al cantante Américo del delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar contra su ex pareja, la actriz argentina Yamila Reyna. La artista, nacida en Córdoba e hija de un reconocido músico de cuarteto, rompió el silencio después del fallo: el episodio que derivó en la denuncia había ocurrido nueve meses atrás.
"Esto causó un daño enorme en mi persona. Emocionalmente me destruyó", dijo Reyna ante la prensa. Reconoció que todavía procesa lo que vivió y fue tajante al describir cómo quedó su vínculo con quien fue su pareja: "No sé realmente con quién estuve".
La sentencia impuso a Américo 100 días de presidio menor en su grado mínimo, una pena que cumplirá con reclusión parcial domiciliaria diurna y bajo monitoreo con tobillera electrónica. El cantante también deberá pagar una multa de 11 Unidades Tributarias Mensuales, someterse durante dos años a un programa terapéutico de control de impulsos y respetar una prohibición de acercamiento y contacto con la actriz por seis meses.
Reyna aclaró que la modalidad diurna de la condena no fue un pedido de clemencia sino una decisión propia: "Si hay una condena para él que es diurna es porque lo pedí yo, eso que les quede claro", sostuvo. Según explicó, tuvo en cuenta a las personas que trabajan con el cantante y priorizó que Américo accediera a tratamiento terapéutico antes que a una pena más dura, con la idea de evitar que otra mujer pase por una situación similar.
Tras conocerse el fallo, la actriz también dejó en claro que nunca buscó la peor condena posible para su ex pareja. "No voy a devolverle jamás a alguien con daño, porque no soy ese tipo de persona. Sí hay un daño que va a ir de por vida conmigo, pero no por eso voy a exigir que al otro le den las peores condenas", expresó.
Sobre el proceso que inició con la denuncia, Reyna describió el desgaste que implica sostener una causa de este tipo: tuvo que revivir los episodios en distintas instancias y volver a escuchar declaraciones y pruebas sobre la agresión. "Es un proceso largo, que es difícil, que muchas veces te dan ganas de bajar los brazos porque es realmente caótico revictimizarte una y otra vez escuchando las declaraciones que tenés que repetir", explicó.
La actriz también se refirió a la exposición pública que trajo la denuncia y a los cuestionamientos que recibió desde entonces. "Vivías una condena social que es agotadora, donde hay mucha gente que habla desde la ignorancia, mucho machismo desde las mismas mujeres, atacándome a mí como si la que hubiese cometido el hecho fui yo", dijo. Pese a eso, remarcó que se sintió "escuchada y protegida" por el tribunal chileno, y que no tuvo beneficios por su condición de persona pública.
Casos judiciales de violencia de género como el de Reyna se repiten con distinto desenlace: en Salta, una docente contó 20 años de violencia de su exmarido antes de animarse a denunciarlo, mientras que en la Justicia argentina todavía se reclama una condena en el juicio por el femicidio de Micaela García. El testimonio de Reyna, difundido por Clarín, se suma a esa serie de relatos de víctimas que deciden hablar una vez cerrado el proceso judicial.
Comentarios
Ingresá o creá tu cuenta para comentar esta nota.
Todavía no hay comentarios. Podés ser la primera persona en opinar.







.gif)






