El recorte de convenios y presupuesto deja a los adolescentes sin ESI
Especialistas advierten que, a pesar de la vigencia formal de las leyes, el desmantelamiento de los programas de formación y la falta de recursos han dejado a los jóvenes a la deriva.

El vaciamiento institucional de las políticas de educación sexual ha encendido una profunda alarma en la comunidad sanitaria y educativa. Según advirtió Beatriz Mordoh, integrante de la Federación Sexológica Argentina (FESEA) y coautora del Manual de sexología educativa, la caída sistemática de convenios de articulación escolar y el drástico recorte presupuestario han pulverizado los espacios de formación que históricamente permitían llegar a las aulas con herramientas concretas de prevención.
Mientras la normativa formal continúa vigente en los papeles, la realidad cotidiana de los establecimientos educativos refleja un escenario de total desamparo operativo, donde los programas que antaño alcanzaban a decenas de instituciones han quedado reducidos a la mínima expresión.
Para los especialistas, este retroceso estructural deja a los adolescentes en una absoluta situación de vulnerabilidad, desprovistos de instancias de diálogo y acompañamiento profesional para abordar temas complejos vinculados a los vínculos y la salud. Asimismo, la referente cuestionó el viraje institucional hacia enfoques basados puramente en la denominada educación emocional, aclarando que, si bien la afectividad es inherente a la sexualidad, suplantar los contenidos específicos de la Educación Sexual Integral (ESI) desvirtúa la necesidad de una formación rigurosa y científica.
En momentos en que los indicadores sanitarios muestran un preocupante rebrote de infecciones de transmisión sexual, el debilitamiento de estas redes de contención escolar expone una peligrosa desconexión entre las leyes vigentes y los recursos reales destinados a proteger el futuro de las nuevas generaciones.







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