Valle de Lerma: Podría perder su finca por una obra mal hecha de un canal de riego presurizado (video)
En septiembre de 2018, el gobernador Juan Manuel Urtubey junto al presidente Mauricio Macri inauguraron la primera etapa del Proyecto de Reconversión Productiva del Río Toro. Se promocionó como «la obra de riego presurizado gravitacional más importante de Latinoamérica que potenciaría el desarrollo

En septiembre de 2018, el gobernador Juan Manuel Urtubey junto al presidente Mauricio Macri inauguraron la primera etapa del Proyecto de Reconversión Productiva del Río Toro. Se promocionó como «la obra de riego presurizado gravitacional más importante de Latinoamérica que potenciaría el desarrollo productivo del Valle de Lerma».
El productor Sergio Parra puso varias denuncias penales en estos años por los daños sufridos por una obra de Ceosa, pero jamás tuvo respuestas. «Pasaron tres presidentes de la nación y ninguna solución aparece», contó el afectado.
Los caños presurizados de la promocionada obra de riego más grande de sudamérica cruzan grandes extensiones de campos en el Valle de Lerma y no funcionan como deberían. Pasaron alrededor de cuatro años desde que se ejecutaron los trabajos y todo cambió para mal en la zona central de esta región. Se cambiaron los niveles de los caminos vecinales, se estropearon propiedades sin motivo, hasta el curso natural de las aguas fue alterado.
Las consecuencias son inaceptables para pobladores y productores tabacaleros que ven cómo sus propiedades son diezmadas por las intrépidas aguas que inundan rutas, propiedades privadas y barrios.
En septiembre de 2018, el gobernador Juan Manuel Urtubey junto al presidente Mauricio Macri inauguraron la primera etapa del Proyecto de Reconversión Productiva del Río Toro. Se promocionó como «la obra de riego presurizado gravitacional más importante de Latinoamérica que potenciaría el desarrollo productivo del Valle de Lerma».
Según el proyecto inicial, ejecutado por la empresa mendocina Ceosa, con vínculos en el gobierno kirchnerista de ese entonces, la obra incidiría directamente sobre 11.571 hectáreas, beneficiando a más de 350 productores de Cerrillos, La Merced, San Agustín, Rosario de Lerma, La Silleta y Campo Quijano.
«Esta obra fue y es un dolor de cabeza. En aquel momento las máquinas de la empresa se metieron a mi propiedad sin permiso a cambiar todo. Desde el nivel de los caminos hasta los canales de riego existentes. Todo lo denuncié a la Justicia, pero nunca tuve respuestas. Pareciera que todo fue una connivencia con el poder de ese entonces. Los perjuicios en la actualidad son enormes», describe Sergio Parra, cuya finca está en el Camino a Los Vallistos en la jurisdicción de Rosario de Lerma.







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