La suspensión del servicio nocturno de Saeta, en las 33 líneas que lo prestaban hasta el viernes en la ciudad de Salta, dejó sin colectivos a muchos trabajadores en la madrugada de ayer. Uno de los sectores más golpeados por la medida, que empresarios del sector resolvieron en el contexto de crisis que enfrenta el transporte público de pasajeros en todo el país por la espiral inflacionaria, el constante incremento de costos operativos y las medidas de ajuste dispuestas por el gobierno nacional, fue el gastronómico.
Por los horarios de cierre de los establecimientos de la actividad, cuyos turnos en restaurantes, confiterías, bares y cervecerías se extienden en algunos casos hasta después de la medianoche y en otros hasta horas más altas de la madrugada, personal de cocina, cajas, atención de mesas, bartenders, limpieza y otras ocupaciones propias del rubro se encontraron a esas horas sin transporte público para regresar a sus hogares.En la madrugada fue todo un problema buscar la forma de que nuestros colaboradores pudieran volver a sus casas, pagando un remís. Es una complicación más que se suma en un contexto de crisis que acrecienta las dificultades que enfrentamos.
En la madrugada no fueron pocos los conocidos que salieron del trabajo después de las 4 y tuvieron que quedarse hasta cerca de las 6 de la mañana para tener un colectivo




