El sistema público suma infraestructura clave para descomprimir la demanda y evitar traslados al centro.
El hospital Papa Francisco se prepara para dar un paso importante en su capacidad de atención. A días de la habilitación formal, el Ministerio de Salud Pública avanza en los últimos detalles de una refuncionalización que suma siete camas monitoreadas y un quirófano adicional, en una apuesta por fortalecer la respuesta sanitaria en la zona sudeste de la ciudad y el Valle de Lerma.
La intervención se realizó sobre un sector que anteriormente estaba destinado a la terapia neonatal y recuperación postparto. Hoy, ese espacio fue reconvertido para atender a pacientes adultos y ampliar la capacidad quirúrgica, en línea con el perfil actual del hospital. Durante una recorrida por las instalaciones, el ministro Federico Mangione supervisó el avance de obra junto al gerente general, Rodrigo Maroni.
El nuevo sector incorpora camas con monitoreo multiparamétrico, climatización y baños privados, además de un quirófano preparado para intervenciones de distinta complejidad. La ampliación apunta a reducir derivaciones hacia hospitales céntricos y a mejorar los tiempos de respuesta en cirugías.
Desde la cartera sanitaria sostienen que la estrategia busca optimizar la infraestructura existente sin necesidad de nuevas construcciones, en un contexto de alta demanda. En esa línea, destacan que la expansión no solo implica mayor capacidad, sino también una mejora en la calidad de atención para una población estimada en más de 250 mil personas.
La habilitación definitiva dependerá de la finalización del equipamiento del área, un proceso que se encuentra en su etapa final. Según indicaron desde la dirección del hospital, la obra es resultado de un trabajo articulado entre la gestión local y el Ministerio.
En los últimos tres años, el hospital Papa Francisco registró un crecimiento sostenido: pasó de 74 a 91 camas, incluyendo unidades críticas como terapia intensiva y coronaria, y amplió en un 25% su infraestructura quirúrgica. Actualmente, atiende entre 165 y 200 consultas diarias en guardia y sostiene una cartera de servicios que abarca desde diagnóstico por imágenes hasta especialidades como nefrología, reumatología y gastroenterología.
Con esta ampliación, el hospital consolida su rol como referencia sanitaria en el sur provincial, en un sistema que busca descentralizar la atención y acercar servicios de mayor complejidad a los barrios.




