La tan mentada transformación de la Plaza 9 de Julio suma, a los cuestionamientos por su concreción, costo y calidad, ahora el reclamo de los trabajadores de la empresa tercerizada en lo relativo a pagos, condiciones de trabajo y persecución laboral.
“La gente está trabajando el 50% en blanco y el 50% en negro, a mí me despidieron por ser delegado de obra y por velar por la seguridad de mis compañeros”, manifestó Pedro, ex empleado en dialogo con Aries.
En su relato, recordó que averiguó en AFIP por falta de aportes. Otro problema que mencionó fue que la empresa se negaba a brindarles la indumentaria y los elementos de protección para resguardar su seguridad.
Pedro cuestionó al sindicato, acusando que hacen la “vista gorda” ante las irregularidades de la que aseguró son testigos.
Cuando empezó la obra eran 25 personas, “toman gente, la despiden y no le pagan”, se quejó.
Asimismo, indicó que los pagos no se hacían en tiempo y forma. El exempleado recordó que durante la ejecución de la obra se cambió de empresa y la situación es la misma.
El hombre negó que las demoras en las obras se deban a la falta de insumos, como intentaron defenderse la Intendenta y sus funcionarios.
“Material hay, se lo llevan gente de acá con camiones a las dos o tres de la mañana”, cerró.




