Los usuarios de los servicios públicos de electricidad y agua potable se preparan para afrontar nuevos incrementos en sus facturas, que podrían superar el 50% y el 85%, respectivamente. Así lo anticipó el presidente del Ente Regulador de Servicios Públicos (Enresp), Carlos Saravia, quien además anunció que las actualizaciones tarifarias podrían ser más frecuentes, ante la inflación y la quita de subsidios.
El Enresp realizará entre mañana y el viernes las audiencias públicas para escuchar a los exponentes y analizar los pedidos de aumento de las empresas prestadoras. Edesa solicitó un 98% de incremento para el servicio eléctrico, mientras que Cosaysa pidió una actualización del 441,4% para el servicio de agua.
Saravia explicó que las políticas regulatorias nacionales han cambiado y que ya no es posible establecer un tope para los aumentos, como se hizo el año pasado, cuando se autorizó un 50% para la luz y un 85,09% para el agua. «Tenemos que ver cómo nos adaptamos», dijo el funcionario, quien adelantó que se buscará una tarifa que «el usuario pueda pagar» y que garantice la subsistencia del servicio.
El presidente del Enresp también informó que se modificará el esquema de actualización de las tarifas, que pasará de ser semestral a bimestral o trimestral, siguiendo el ejemplo de Jujuy. Según Saravia, esto se debe a que el proceso de revisión tarifaria lleva al menos dos meses y que la inflación genera un desfasaje de costos.





