sáb, 17 oct12°Lloviznaen Salta: pronóstico extendido
Salta News
IngresarMi cuenta
Dólar oficial$ 1.535,00+0,3%Dólar blue$ 1.555,00+0,6%Dólar MEP$ 1.542,50+0,4%Euro$ 1.706,69+0,4%Real$ 299,24+0,7%Bitcoin$ 123.295.805-0,3%Riesgo país648 pb+4,2%Dólar oficial$ 1.535,00+0,3%Dólar blue$ 1.555,00+0,6%Dólar MEP$ 1.542,50+0,4%Euro$ 1.706,69+0,4%Real$ 299,24+0,7%Bitcoin$ 123.295.805-0,3%Riesgo país648 pb+4,2%Dólar oficial$ 1.535,00+0,3%Dólar blue$ 1.555,00+0,6%Dólar MEP$ 1.542,50+0,4%Euro$ 1.706,69+0,4%Real$ 299,24+0,7%Bitcoin$ 123.295.805-0,3%Riesgo país648 pb+4,2%
Actualizado
Tecnología

Google logró reducir hasta 40 veces los errores que frenan a las computadoras cuánticas

La empresa anunció un avance en su chip Willow que recorta drásticamente los errores en uno de los procesos más costosos para construir una computadora cuántica útil.

Por Salta News
Compartir esta nota
Google logró reducir hasta 40 veces los errores que frenan a las computadoras cuánticas

Una computadora cuántica promete resolver en minutos cálculos que a una computadora común le tomarían siglos, pero hoy ese poder choca contra un problema de base: casi toda su capacidad se gasta en corregirse a sí misma. Google Quantum AI anunció un método que ataca justamente eso y logró recortar 40 veces los errores en uno de los pasos más caros del proceso, según publicó la revista Science, de acuerdo con lo que informó Infobae.

El avance se probó sobre Willow, el chip cuántico que Google mostró en 2024, y apunta a los llamados estados mágicos: un tipo de recurso de cálculo que una computadora cuántica necesita para ejecutar las operaciones más complejas. El punto es que fabricarlos sale caro. Según estimaciones de la industria que cita el anuncio, producir estos estados podía absorber hasta el 95 % de la capacidad de procesamiento de un chip cuántico, dejando apenas un resto disponible para las cuentas que realmente importan.

Qué cambia con el "cultivo" de estados mágicos

La técnica que presentó la compañía se llama cultivo de estados mágicos. En vez de intentar fabricar desde cero un recurso casi perfecto —el camino tradicional—, el procesador arranca con una señal cuántica imperfecta y la va depurando: hace una serie de mediciones que detectan y descartan los errores, hasta quedarse con una versión de mejor calidad. Es una diferencia de enfoque: no se busca la perfección de entrada, sino refinarla sobre la marcha.

Ese refinamiento importa porque las piezas básicas de una computadora cuántica, los qubits, son extremadamente sensibles al entorno. Una variación de temperatura o una interferencia eléctrica alcanzan para arruinar un cálculo, así que mantener el ruido bajo control es la condición para que estas máquinas puedan sostener una operación compleja sin perder la información en el camino.

El equipo de Google ya había planteado esta idea en 2024, pero pasarla del papel al laboratorio tardó porque aparecieron mediciones que, en un primer momento, no coincidían con lo que predecía la teoría. Tras simular el comportamiento del sistema, los investigadores encontraron que esas lecturas raras venían de variaciones eléctricas del equipo y de pequeños cambios de temperatura en el propio laboratorio. La solución combinó ajustes en el hardware con el mismo proceso de cultivo, que terminó funcionando también como una herramienta para calibrar el sistema.

El resultado, de acuerdo con la empresa, fueron estados T con una fidelidad lógica del 99,99 %, con 40 veces menos errores que los estados sin cultivar, y la posibilidad de trasladarlos dentro del chip sin que perdieran calidad.

Un paso más en el camino de Willow

Este anuncio se suma a otro experimento que Google había mostrado un año antes con el mismo chip: el algoritmo Quantum Echoes, que —trabajando junto con la Universidad de California en Berkeley— midió estructuras moleculares 13.000 veces más rápido que las supercomputadoras clásicas más potentes para una tarea puntual, con posibles aplicaciones en biotecnología y desarrollo de materiales. Mientras aquel experimento mostraba velocidad, este nuevo trabajo apunta a un requisito distinto y tan necesario como el anterior: mantener la precisión a medida que una máquina cuántica encadena más operaciones.

Ahí está, justamente, el motivo por el que este tipo de anuncios se repite cada tanto sin que todavía exista una computadora cuántica de uso cotidiano: reducir errores en un laboratorio es un paso, pero escalar ese resultado a un sistema con muchos más componentes conectados entre sí, que además debe funcionar a temperaturas extremadamente bajas, es otro desafío completamente distinto. Sergio Boixo, científico español que lidera parte del proyecto cuántico de Google, ya había advertido que ese salto de escala será costoso y que buena parte del trabajo que falta es de ingeniería, no de física teórica.

Para Google, el cultivo de estados mágicos acerca la meta de una computadora cuántica con corrección de errores incorporada. Pero la propia compañía lo enmarca como lo que es: un avance experimental puntual, mientras la fabricación a gran escala y el uso confiable en aplicaciones reales todavía están pendientes.

Mientras la computación cuántica sigue en etapa de laboratorio, el resto de los productos de Google avanza en paralelo: la empresa ya suma inteligencia artificial para frenar estafas telefónicas y mensajes falsos en Android, y su asistente Gemini se volvió agente y llegó a Gmail, Calendar, Docs, Sheets y Presentaciones.

Publicidad de La Excelencia, Sabores Salteños
Publicidad de SAETA
Publicidad de Ente Regulador
Publicidad de REMSA
Publicidad de Aguas de Salta
Publicidad de la Municipalidad de Salta.
Campaña contra el Dengue

Comentarios

Ingresá o creá tu cuenta para comentar esta nota.

Todavía no hay comentarios. Podés ser la primera persona en opinar.