Festejar sin excesos: Salud pide responsabilidad con el alcohol en diciembre
Advierten sobre los riesgos del consumo desmedido y refuerzan el mensaje de cuidado, especialmente hacia menores y conductores.

Advierten sobre los riesgos del consumo desmedido y refuerzan el mensaje de cuidado, especialmente hacia menores y conductores.
Diciembre multiplica los brindis y las reuniones, pero también los riesgos asociados al consumo excesivo de alcohol. En ese contexto, la Secretaría de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud Pública llamó a la población a ejercer la moderación y la responsabilidad para que las celebraciones no terminen en episodios de violencia, accidentes o problemas de salud evitables.
Desde el organismo recordaron que el alcohol, aun en personas que no consumen habitualmente, puede generar efectos no deseados cuando se ingiere sin control. Por eso, insistieron en la importancia de incorporar hábitos saludables y tomar decisiones conscientes, especialmente en fechas donde el consumo tiende a intensificarse.
El mensaje fue claro: los menores de edad no deben consumir bebidas alcohólicas y los conductores no deben beber bajo ninguna circunstancia. También se remarcó el rol de los adultos como referentes: “el ejemplo es una de las herramientas más fuertes de prevención”, señalaron desde el área.
Entre las recomendaciones, se destaca consumir de manera lenta y moderada, acompañar la ingesta con comida y agua, evitar la mezcla de bebidas alcohólicas o su combinación con otras drogas, y no participar en prácticas de consumo extremo. Además, se aconseja no beber en situaciones de malestar físico o emocional, ni durante el embarazo o la lactancia.
La Secretaría subrayó que la diversión no depende del alcohol y que, si se decide beber, cuanto menos, mejor. En encuentros sociales, se recomienda ofrecer siempre opciones sin alcohol y designar a un conductor responsable o utilizar transporte alternativo.
El consumo problemático de alcohol, advirtieron, es un problema de salud pública a escala global. En los últimos años se observa una edad de inicio cada vez más temprana, un aumento sostenido del consumo en mujeres y una mayor ingesta concentrada en fines de semana, celebraciones y meses de verano. Estas tendencias incrementan el riesgo de siniestros viales, hechos de violencia y cuadros graves como el coma etílico.






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