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Crisis silenciosa: el 70% de los motociclistas fallecidos no usaba casco

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En el marco del mes de la seguridad vial, autoridades y especialistas participaron del simposio “Motociclistas: Usuarios Vulnerables del Tránsito”, un espacio que sirvió para exponer con crudeza una realidad que se repite en todo el país: siete de cada diez motociclistas que mueren en accidentes no usaban casco.

El director general de Seguridad Vial de la Policía, Adrián Sánchez Rosado, fue contundente: “La motocicleta es hoy el vehículo más representado entre las víctimas fatales. El 61% de los muertos en siniestros viales en lo que va del año eran motociclistas”. En total, en lo que va de 2025, ya se registraron 61 muertes solo en la provincia. “No es algo exclusivo de Salta ni de Argentina. Es una problemática global: cada año, 1.4 millones de personas pierden la vida en siniestros de tránsito”, advirtió.

En Argentina, la situación también genera preocupación: 4.400 personas murieron en 2023 y 3.600 en 2024. “Cada número representa una familia rota. Por eso trabajamos con municipios, escuelas, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y ONGs como PAVICEI para atacar esta emergencia desde la educación y la prevención”, señaló Sánchez Rosado.

Uno de los datos más alarmantes expuestos durante el simposio fue que el 70% de los motociclistas fallecidos no usaban casco, o lo llevaban mal colocado. El impacto suele ser devastador: “La mayoría de las lesiones graves se producen en la cabeza. El casco no garantiza la vida, pero reduce de forma drástica la posibilidad de muerte o discapacidad permanente”, explicó el funcionario.

Consultado sobre las causas de los siniestros, Sánchez Rosado fue tajante: “El factor humano está presente en el 95% de los accidentes. Necesitamos un cambio cultural urgente en cómo nos movemos por la vía pública”.

El simposio, que incluyó actividades educativas y tareas de fiscalización, dejó claro que la solución no llegará solo con controles, sino también con una ciudadanía más consciente. Y con decisiones que puedan, literalmente, salvar vidas.