Salta se encuentra entre las provincias con los niveles más altos de morosidad bancaria del país. Según un relevamiento del Instituto Argentino Grande, el 20,7% de los deudores bancarios de la provincia está clasificado por el Banco Central en situación 5, la categoría que corresponde a clientes considerados «irrecuperables» por mantener atrasos superiores a los 12 meses.
El informe ubica a Salta dentro del grupo de jurisdicciones con los indicadores más críticos de riesgo crediticio, junto con San Juan, Tucumán, La Rioja, San Luis, Catamarca, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Misiones y Corrientes.
A nivel nacional, la cantidad de personas en situación 5 pasó de 2 millones a 3,6 millones en apenas un año. El crecimiento más pronunciado se registró en Neuquén, Chubut, Chaco y Santa Fe, donde la proporción de deudores con morosidad extrema aumentó 12 puntos porcentuales.
Si se consideran todas las categorías de irregularidad, incluyendo atrasos de tres meses o más, el número de personas con problemas para cumplir sus obligaciones financieras asciende a 5,8 millones, equivalente al 12,5% de la población argentina.
El estudio también revela que el deterioro del crédito afecta principalmente a los sectores de menores ingresos. La mitad de los deudores catalogados como irrecuperables mantiene deudas de hasta $309.000, montos asociados en muchos casos a financiamiento destinado a cubrir gastos cotidianos.
Según el informe, la pérdida del poder adquisitivo frente al aumento de tarifas y servicios esenciales redujo la capacidad de pago de los hogares, dejando a cerca de siete millones de argentinos fuera del acceso al crédito formal.




