Ante el derrumbe del precio internacional del litio, el Senado provincial aprobó una reducción impositiva temporal para volver a ser competitivos.
La minería en Salta recibió una bocanada de oxígeno: el Senado provincial aprobó el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 244/25, que establece una baja transitoria de impuestos para el sector. La medida, impulsada por el Ejecutivo y avalada por la Cámara Alta en su última sesión ordinaria, busca frenar el parate en las inversiones mineras —especialmente en proyectos vinculados al litio— que provocó la caída de precios internacionales y la escalada inflacionaria.
El senador por Orán, Juan Cruz Curá, fue el encargado de presentar el proyecto ante sus pares y justificó la medida como una herramienta para «recuperar competitividad frente a otras regiones del país». Subrayó que “la actividad minera representa un motor clave para Salta”, pero reconoció que los nuevos costos la habían vuelto inviable.
Curá detalló que antes de los recientes aumentos en las unidades tributarias, iniciar una etapa de exploración costaba apenas $4.000. Hoy, tras el ajuste inflacionario, ese valor superaba los $34 millones. “Con esta reducción, el costo baja a $4,3 millones, una cifra más razonable para atraer inversiones”, aseguró.
El beneficio tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, aunque se contempla una prórroga de un año más. El decreto fue elaborado en diálogo con cámaras del sector y apunta a destrabar proyectos que habían quedado en pausa.
Salta apuesta fuerte al litio, pero entiende que no puede competir con las reglas anteriores en un escenario global volátil. La baja de impuestos no es un regalo: es una apuesta estratégica para que el potencial del «oro blanco» no se diluya en papeles.




