Más de 85 mil personas cantaron el “feliz cumpleaños” a la ciudad en una jornada cargada de música, tradición y orgullo. Sáenz participó del evento y este viernes siguen los festejos patronales.
Una verdadera marea humana desbordó el Predio del Centenario este jueves por la noche para festejar los 101 años de Tartagal. Con fuegos artificiales, artistas consagrados y una emoción que se sentía en el aire, la ciudad del norte salteño celebró su historia con una de las convocatorias más masivas del año.
El gobernador Gustavo Sáenz fue parte del acto central, subió al escenario junto al intendente Franco Hernández Berni y juntos lideraron el tradicional “feliz cumpleaños”, coreado por más de 85 mil gargantas al unísono. “Esto demuestra la fuerza del pueblo tartagalense y el camino que venimos construyendo”, expresó el mandatario.
La fiesta estuvo cargada de música popular con un line up que combinó raíces y modernidad: desde la potente voz de Jorge Rojas hasta el siempre esperado Chaqueño Palavecino, pasando por Marcela Ceballos, Christian Herrera y el ritmo tropical de KARICIA. No faltaron las academias de danzas, ni la Orquesta Infanto Juvenil que aportó la cuota emotiva del evento.
Como parte del espíritu festivo, también hubo patio de comidas, feria de emprendedores y un paseo para toda la familia, convirtiendo el predio en una postal viva del alma tartagalense.
Pero la celebración no se detiene ahí. Este viernes 14, el calendario continúa con las fiestas patronales en honor a San Antonio de Padua. Las actividades arrancarán con una misa en la Parroquia La Purísima, seguida de un desfile cívico-militar que contará con la participación de instituciones educativas, agrupaciones tradicionales e integrantes de Infantería, rindiendo tributo a la historia de la ciudad.
Entre las autoridades presentes también se destacaron funcionarios provinciales, legisladores y representantes de distintas áreas gubernamentales.
Tartagal festeja a lo grande. Y lo hace con la mirada puesta en el futuro, pero con los pies bien plantados en sus raíces.




