Hasta el 4 de enero, municipios de las siete regiones despliegan festivales, ferias, experiencias al aire libre y actividades culturales para salteños y turistas.
El verano arrancó con agenda cargada en Salta. De punta a punta del mapa provincial, más de 900 actividades invitan a salir a la ruta y vivir propuestas culturales, recreativas, deportivas y gastronómicas que reflejan la identidad de cada destino. Todo forma parte del Calendario Turístico de Verano, impulsado por el Ministerio de Turismo y Deportes junto a los municipios.
La programación, de carácter federal, se extiende por las siete regiones turísticas y está pensada tanto para quienes vacacionan en la provincia como para los propios salteños. Hay desde recepciones simbólicas al primer turista del año, festivales populares y ferias artesanales, hasta experiencias de naturaleza, bienestar y turismo activo.
En los Valles Calchaquíes, Cachi, Molinos, Payogasta y La Poma combinan tradiciones, sabores y paisajes con propuestas como el Festival de la Trucha, exposiciones culturales y celebraciones al aire libre. En Guachipas y La Caldera, el foco está puesto en la naturaleza: visitas guiadas a sitios arqueológicos, cabalgatas, caminatas de bienestar, paddle y excursiones.
El Valle de Lerma y alrededores suman ferias, cine bajo las estrellas y actividades comunitarias en Cerrillos, Coronel Moldes y Campo Santo, mientras que en el sur provincial Metán propone caminatas serranas y celebraciones urbanas. Tartagal, en el norte, aporta ferias, gastronomía regional y un colorido Matsuri de Reyes que cruza culturas.
La ciudad de Salta también forma parte del circuito, con actividades culturales en plazas y espacios públicos, consolidándose como punto de partida para recorrer la provincia.
Desde el área de Turismo recomiendan contratar alojamientos habilitados, disponibles en el sitio oficial de Visit Salta, y consultar el calendario completo online, donde figuran fechas, horarios y detalles de cada evento.
Con esta agenda, Salta apuesta a un verano que combina movimiento, cultura y pertenencia. Un menú amplio, diverso y extendido en el tiempo, pensado para que cada visitante —y cada salteño— encuentre su propia forma de disfrutar la temporada.




