Vecinos de un pueblo cubano volvieron a protestar por los apagones en menos de cuatro días
En Cabañas, en el municipio de Mariel, hubo una segunda manifestación por los cortes de luz en menos de 96 horas, en medio de un déficit eléctrico que castiga a buena parte de Cuba.

Un grupo de vecinos de Cabañas, un poblado del municipio de Mariel, en la provincia cubana de Artemisa, salió a la calle durante la madrugada del miércoles para reclamar por los cortes de electricidad que afectan a la zona. Fue la segunda protesta en esa comunidad en menos de cuatro días: la primera había ocurrido en la noche del 9 de octubre, por el mismo motivo.
La denuncia la difundió el sitio Ciber Cuba a partir de un testimonio recogido en la localidad, según publicó Infobae. Ese portal cubano hizo una salvedad: hasta ese momento no había podido chequear por otra vía qué había pasado realmente en el segundo episodio, ni cuánta gente participó. Los vecinos, de acuerdo con ese relato, cuestionaron las condiciones de vida que les impone la falta de luz. No se reportó, con datos confirmados, la presencia de la policía ni arrestos vinculados a la protesta.
El trasfondo es un déficit eléctrico que no cede en buena parte de la isla. El 9 de octubre, Cuba apenas pudo cubrir cerca del 43% de lo que su población necesitaba: el sistema generó 1.250 megavatios, muy por debajo de los 2.900 que exigía la demanda de ese día. Cuatro días más tarde, el panorama empeoró todavía más: a las seis de la mañana del 13 de octubre, la isla sólo disponía de 1.058 megavatios frente a un faltante que ya trepaba a 1.286 megavatios. Esa brecha, entre lo que las plantas pueden entregar y lo que realmente se consume, es la que explica los extensos cortes que golpean tanto a los hogares como a la producción.
No es la primera vez que ese malestar estalla en las calles de Artemisa. En julio, los vecinos de El Henequén, también en Mariel, protestaron después de pasar más de cuatro días consecutivos sin corriente. En junio había sido el turno de Toledo, donde la detención de un joven derivó en momentos de tensión durante otra manifestación por el mismo reclamo.
La propia Empresa Eléctrica de Artemisa había anticipado en septiembre que, aun con sus parques solares funcionando a pleno, no podía bajar los apagones de 18 horas diarias en la provincia. Esa proyección oficial deja ver cuánto limitan hoy las fuentes de generación disponibles frente a la demanda local.
El impacto se siente en lo cotidiano: la falta de electricidad complica la conservación de los alimentos, altera el descanso de las familias, frena la actividad de los pequeños comercios y afecta servicios que dependen de la red, como el bombeo de agua, la conectividad y, en algunas zonas, el transporte.
El fenómeno, además, no es aislado. La organización Cubalex contó 766 protestas en 141 municipios cubanos a lo largo del primer semestre de 2026, según los datos que citó Infobae. Esa misma entidad detectó que los casos de abusos a los derechos humanos treparon a casi la mitad más que en el tramo anterior, un salto que calculó en 48 por ciento. Para septiembre, su conteo había sumado otras 35 protestas y 298 episodios de represión.
Por ahora, lo que pasó en Cabañas sigue bajo observación, a la espera de que surjan nuevos testimonios o precisiones sobre esta segunda protesta.
Comentarios
Ingresá o creá tu cuenta para comentar esta nota.
Todavía no hay comentarios. Podés ser la primera persona en opinar.






.gif)







