El Gobierno provincial logró reactivar la construcción del tramo más complejo, entre Mina Poma y Alto Chorrillo. La obra, postergada por 40 años, demandará una inversión de $30.000 millones y consolidará la salida salteña hacia Chile.
Después de más de cuarenta años de demoras, la obra del Paso de Sico, que unirá San Antonio de los Cobres con el Pacífico chileno, finalmente saldrá del letargo. La gestión del Gobierno de Salta permitió destrabar la construcción del tramo más desafiante del corredor, entre Mina Poma y Alto Chorrillo, una zona de alta montaña donde el camino alcanza los 5.000 metros sobre el nivel del mar.
“El Paso de Sico era un sueño anhelado por los salteños desde hace más de 40 o 50 años. Hoy estamos frente a un avance histórico”, afirmó Federico Casas, director de Vialidad Nacional en Salta.
El funcionario explicó que se decidió comenzar por el tramo más complejo del trazado, conocido por su pendiente extrema. “Una vez superada esa trepada, el camino desciende hacia una planicie que lleva directamente al paso internacional de Sico”, detalló.
El proyecto había sido licitado hace más de una década, pero nunca logró avanzar por falta de documentación técnica, demoras administrativas y ausencia de financiamiento. En los últimos meses, la coordinación entre la Provincia y Vialidad Nacional permitió resolver los aspectos pendientes y garantizar el inicio de los trabajos.
La inversión total se estima en $30.000 millones, con un esquema de financiamiento compartido: 80% aportado por la Nación (unos $25.500 millones) y 20% por la Provincia ($4.500 millones).
Casas también confirmó el avance de otra obra clave: la repavimentación y reconstrucción de 80 kilómetros de la Ruta Nacional 16, desde el cruce con la Ruta 9/34, uno de los tramos más deteriorados y transitados de la red vial salteña.
“Es una zona con fuerte actividad agrícola y ganadera, y además funciona como corredor logístico hacia el Litoral, el NEA e incluso Brasil y Uruguay”, explicó el funcionario.
Pese al inicio de la temporada de lluvias, el tipo de intervención —repavimentación sobre base existente— permitirá mantener el tránsito y acelerar la habilitación. “En algunos sectores ya se puede circular, y estimamos que los 80 kilómetros estarán listos en los primeros meses del próximo año”, aseguró Casas.
Con el Paso de Sico finalmente en marcha, Salta da un paso decisivo hacia su integración logística con el norte chileno y los puertos del Pacífico, una conexión largamente esperada que promete transformar el mapa productivo y comercial de la región.




