Más de 229.000 hogares mantendrán beneficios que reducen hasta un 65% el costo de la electricidad.
El Ente Regulador de Servicios Públicos (ENRESP) aprobó la resolución 1918/25, que redefine el esquema tarifario que EDESA aplicará desde noviembre. El ajuste actualiza los costos de distribución y transporte, pero preserva —e incluso refuerza en algunas zonas— los beneficios destinados a los sectores más vulnerables.
Según el organismo, más de 127.000 familias de bajos ingresos continuarán dentro de la tarifa social, un mecanismo que les permite pagar menos de la mitad del valor real del servicio. A esto se suman otros 102.000 usuarios que residen en departamentos calurosos, donde el consumo eléctrico aumenta por la necesidad de refrigeración. Para ellos se dispuso un subsidio específico que amortigua el impacto en los meses de mayor demanda.
El ENRESP explicó que la decisión busca equilibrar la sustentabilidad del sistema eléctrico con la protección de los hogares que tienen menor capacidad económica. Señaló además que los subsidios provinciales funcionan como complemento de la política energética nacional, por lo que los beneficiarios no verán variaciones significativas en sus próximas facturas.
Para el resto de los usuarios, el aumento se aplicará sobre los cuadros tarifarios vigentes, con una actualización asociada a los costos operativos del servicio. Quienes deseen verificar si cuentan con algún beneficio podrán hacerlo a través del sitio oficial de EDESA o mediante los canales habituales de atención al cliente.




