El Concejo Deliberante tratará su destitución pese a que ya fue inhabilitado de por vida para ejercer cargos públicos.
El Concejo Deliberante de San Lorenzo avanzará con una sesión especial el próximo miércoles 29 para definir la continuidad del concejal Aldo Dalmiro Gonza, condenado por la Justicia en una causa de corrupción vinculada a la gestión municipal que encabezó su hermano, el exintendente Ernesto “Kila” Gonza.
La convocatoria llega semanas después de que se conociera la sentencia judicial, que impuso a Gonza una pena de tres años de prisión condicional e inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos. El fallo lo consideró partícipe necesario en un esquema de peculado que afectó las arcas municipales.
La investigación se originó a partir de una auditoría interna promovida por la actual administración local, que detectó maniobras irregulares en el uso de fondos públicos durante la gestión anterior. Según se acreditó en la causa, el sistema incluía extracciones de dinero en efectivo y posteriores rendiciones mediante comprobantes, en un circuito que derivó en un perjuicio económico para el municipio.
El expediente también derivó en la condena del exjefe comunal, Ernesto “Kila” Gonza, quien recibió una pena de siete años de prisión efectiva por múltiples hechos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública. Actualmente cumple su condena en el penal de Villa Las Rosas.
Pese a la inhabilitación dictada por la Justicia, Aldo Gonza continúa ocupando su banca, lo que abrió un conflicto institucional sobre la validez de su permanencia en el cargo. La legislación vigente es clara: la inhabilitación absoluta impide ejercer funciones públicas, incluso aquellas obtenidas por elección popular. La sesión convocada buscará saldar esa contradicción y definir su salida formal del cuerpo deliberativo.




