Tras una semana de cortes por la ola polar, las estaciones volvieron a operar con normalidad. Desde el sector denuncian discriminación energética al norte argentino.
Después de varios días de restricciones por las bajas temperaturas, las estaciones de servicio de GNC en Salta retomaron la actividad normal. La habilitación llegó luego de que se restableciera el suministro para operadores con contratos firmes con la distribuidora Naturgy. Sin embargo, desde la Cámara de Expendedores de Combustibles advierten que el problema es más profundo y estructural.
Manuel Pérez, representante de la entidad, confirmó el fin de la interrupción pero denunció una situación de desigualdad histórica: “En el norte sufrimos una especie de discriminación por estar lejos de los grandes centros de consumo. Mientras aquí se paralizan estaciones, se exporta gas a Chile y Brasil”.
Según explicó, el corte se produjo pese a que los contratos firmes deberían ser ininterrumpibles, salvo en situaciones de fuerza mayor. “Esta fue una suspensión prolongada y atípica. Generó un perjuicio considerable para operadores que dependen exclusivamente del GNC, que estuvieron varios días sin ingresos y con personal parado en pleno invierno”, indicó Pérez.
El dirigente también salió al cruce de cuestionamientos desde sectores de taxistas, quienes reclamaron por la falta de abastecimiento. “No se trata de buscar culpables entre nosotros. El corte fue ordenado a nivel nacional, por Enargas. Las estaciones no deciden si venden o no”, aclaró.
Desde la Cámara ya solicitaron a Naturgy que prorrogue el vencimiento de facturas para los operadores afectados, ante el impacto económico de la paralización. A esto se suma otro problema frecuente: los cortes de electricidad, que también interrumpen el funcionamiento de los compresores de GNC.
“Esta situación dejó en evidencia la falta de planificación e inversión en infraestructura. No es que falte gas, sino que no hay capacidad para distribuirlo de forma equitativa”, concluyó Pérez.




