Durante una semana, las banderas flamearán a media asta en señal de respeto por el líder espiritual argentino, cuyo legado marcó un hito en la historia contemporánea.
Mediante el Decreto N° 214, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, declaró siete días de duelo provincial tras el fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido el 21 de abril. La medida rige en reconocimiento a la figura del primer Pontífice argentino y latinoamericano, cuya vida y obra trascendieron las fronteras de la fe para instalarse como un faro moral y espiritual en el mundo actual.
Durante el periodo de duelo, las banderas provinciales permanecerán izadas a media asta en todos los edificios públicos, como gesto simbólico de respeto y recogimiento. En el texto oficial, se destaca que la muerte del Papa Francisco “ha provocado un profundo pesar en la sociedad argentina y en todo el mundo», y se lo recuerda como «un guía espiritual de excepcional humildad, sabiduría y cercanía con los pueblos”.
El Gobierno salteño subrayó el compromiso del Papa con los valores de justicia social, su permanente defensa de los más vulnerables y su prédica contra las desigualdades estructurales, considerándolo una figura trascendental de la historia moderna. “Acompañamos con respeto a quienes profesan la fe Católica Apostólica Romana, reconociendo el impacto de su legado en la construcción de un mundo más justo, solidario y humano”, expresa el decreto.
Con esta declaración, la provincia de Salta se suma al dolor global por la partida del Papa Francisco, honrando su memoria como referente universal de paz, diálogo y fraternidad.




