El ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, confirmó que este viernes comenzarán las negociaciones con los gremios estatales. El Gobierno busca acordar sin perder el equilibrio fiscal y adelantó que en diciembre se definirá el futuro del incentivo docente.
El Gobierno de Salta abrirá este viernes la mesa de paritarias con los gremios estatales, con el objetivo de alcanzar un acuerdo salarial que mantenga la estabilidad económica de la provincia. Así lo confirmó el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, en declaraciones al programa Sin Vueltas.
“El desafío es lograr un acuerdo sin perder el equilibrio fiscal que Salta sostiene desde hace casi seis años”, remarcó el funcionario, quien destacó que la negociación no se limita a porcentajes de aumento.
“Cuando uno habla de paritarias no trata un solo tema. Cada sector tiene particularidades: antigüedad, zona desfavorable, asistencia crítica, incentivos. Todo eso forma parte de la masa salarial total”, explicó Dib Ashur. “Hay que poner todo sobre la mesa y ver hasta dónde puede la provincia con los ingresos que tiene”.
El ministro recordó que, hasta el momento, los empleados públicos recibieron un aumento acumulado del 24% en lo que va de 2025, y que la intención del Ejecutivo es proteger el poder adquisitivo frente a la inflación.
“Mientras podamos pagarlo, vamos a sostener esa premisa, porque si pierden los salarios también pierde el consumo, la pyme, el comercio y toda la economía”, subrayó.
Uno de los puntos clave que se debatirá en el cierre del año será la continuidad del incentivo docente, que dejó de ser financiado por la Nación y actualmente representa 1.600 millones de pesos mensuales que la provincia cubre con fondos propios.
“Se va a discutir en diciembre dentro del marco paritario”, adelantó Dib Ashur, dejando abierta la posibilidad de que el beneficio se mantenga con recursos provinciales o se reconfigure bajo otro esquema.
Con la apertura de las negociaciones, el Gobierno busca mantener el diálogo con los distintos sectores del Estado, en un contexto de fuerte presión inflacionaria y ajustes en los aportes nacionales.




