Sáenz denunció presiones del PJ para bloquear la reforma laboral
El gobernador de Salta afirmó que la conducción nacional del peronismo amenaza con intervenir partidos provinciales para disciplinar votos en el Senado.

El gobernador de Salta afirmó que la conducción nacional del peronismo amenaza con intervenir partidos provinciales para disciplinar votos en el Senado.
A menos de 48 horas del debate de la reforma laboral en el Senado, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lanzó una denuncia que expuso con crudeza la interna del peronismo: aseguró que legisladores y gobernadores reciben presiones y amenazas desde la conducción nacional del Partido Justicialista para impedir que el proyecto avance.
Según Sáenz, el mecanismo de disciplinamiento incluye la intervención de los PJ provinciales como castigo político para quienes no se alineen con la postura de rechazo que impulsa el kirchnerismo. “Hay gobernadores y diputados a los que les advirtieron que, si acompañan la reforma, les van a intervenir el partido”, afirmó en declaraciones televisivas.
La denuncia se produce en el momento más delicado de la negociación parlamentaria, con un Senado fragmentado y sin mayorías claras. En ese escenario, el bloque Convicción Federal, integrado por cinco senadores vinculados a gobernadores del interior, quedó en el centro de la escena. Su eventual acompañamiento al oficialismo podría inclinar la balanza en una votación ajustada.
Sáenz no habló en abstracto. Recordó antecedentes recientes en Salta, Misiones y Jujuy, donde el PJ nacional avanzó con intervenciones partidarias tras votaciones que se apartaron de la línea dura. “No son hipótesis, ya pasó”, remarcó, y advirtió que el mismo esquema podría repetirse en otros distritos.
El trasfondo del conflicto es más profundo que una ley. Para muchos gobernadores del interior, la reforma laboral no se reduce a una discusión ideológica, sino que está ligada a la necesidad de atraer inversiones, sostener el empleo y aliviar economías regionales golpeadas por la recesión. Ese enfoque pragmático choca de frente con la estrategia del kirchnerismo, que busca convertir la votación en un límite político para el gobierno de Javier Milei.







.gif)
-1.gif)





