Tras la eliminación en el Mundial de Clubes, el cuerpo técnico liderado por Gallardo apunta a depurar el plantel, generar espacio para refuerzos y revitalizar la competencia interna.
River Plate atraviesa un momento de replanteos y decisiones firmes. Luego del golpe que significó la eliminación en la fase de grupos del Mundial de Clubes, el entrenador Marcelo Gallardo decidió acelerar la transición hacia una nueva etapa del equipo, con foco en la reestructuración del plantel, reducción de la superpoblación y preparación para los desafíos del segundo semestre: la Copa Libertadores y el torneo local.
Durante el regreso a los entrenamientos, el cuerpo técnico ya comunicó a al menos siete jugadores que no serán tenidos en cuenta para lo que resta del año. Se trata de futbolistas que no lograron el nivel esperado, fueron desplazados por refuerzos o perdieron terreno ante el crecimiento de juveniles.
Los nombres en la lista de salida
Entre los que recibieron la noticia figuran Leandro González Pírez, con escasa participación en la temporada y sin viaje al Mundial; Matías Kranevitter y Manuel Lanzini, referentes que no lograron reinsertarse en la dinámica del equipo; Santiago Simón y Gonzalo Tapia, que perdieron protagonismo en la rotación; y Matías Rojas y Federico Gattoni, afectados por lesiones o rendimiento irregular.
Además, se confirmó la salida anticipada de Adam Bareiro, quien continuará su carrera en Fortaleza de Brasil, que comprará el 70 % de su pase por 3,5 millones de dólares. Su salida libera un cupo clave para la llegada de nuevos refuerzos.
Mercado en marcha
Con 35 jugadores en el plantel, Gallardo y la dirigencia apuestan a un recorte quirúrgico y a una política de refuerzos más enfocada. Uno de los nombres que suena con fuerza es el de Maxi Salas, proveniente de Racing, quien ya se encuentra en etapa de revisión médica. Otro jugador en carpeta es Lucas Cepeda, actualmente en Colo Colo, con negociaciones en curso.
Más allá del recorte, desde el club sostienen que los jugadores informados aún pueden optar por quedarse y disputar un lugar. Es el caso de González Pírez, quien evalúa si continuar peleando por un puesto o dar un paso al costado.
Una nueva etapa
River busca iniciar un nuevo ciclo sin rupturas, pero con decisiones claras. Gallardo acelera los tiempos, apuesta por un plantel más corto, con mayor rodaje competitivo, y apunta a mantener una estructura que le permita pelear en todos los frentes sin los desequilibrios del semestre anterior.
La reestructuración en marcha no solo es una cuestión de nombres, sino de filosofía: volver a poner en el centro la meritocracia futbolística y el rendimiento real, para que cada lugar en el equipo tenga un peso deportivo y no sólo contractual.




