Con las fiestas a la vuelta de la esquina, la ciudad de Salta entró en modo control total.
La Dirección de Bomberos de la Policía provincial desplegó un fuerte operativo para hacer cumplir la ley de pirotecnia sonora cero, con inspecciones intensivas en el micro y macrocentro y en distintos barrios periféricos.
El jefe de Inspección y Asesoramiento Técnico de Bomberos, crío. ing. Aníbal Rodríguez, explicó que los controles no son improvisados, pero sí más estrictos en esta etapa del año. “Venimos trabajando desde hace tiempo con certificaciones e inspecciones, pero ahora reforzamos el operativo para garantizar que se respete la normativa”, señaló.
La regla es clara: solo está permitida la pirotecnia lumínica y de muy bajo impacto sonoro. Todo lo demás está fuera de la ley, especialmente la venta informal en la vía pública. “No se puede vender en plazas, peatonales ni en avenida San Martín. Además, comprar en esos lugares es riesgoso porque no se sabe en qué condiciones están los productos”, advirtió Rodríguez.
El operativo cuenta con respaldo pleno de toda la fuerza policial, que fue instruida para labrar infracciones, secuestrar mercadería y decomisar productos ante cualquier incumplimiento. Hasta el momento no hubo incautaciones, un dato que desde Bomberos atribuyen a una mayor concientización social y al trabajo preventivo realizado en las semanas previas.
En ese camino, Rodríguez destacó el trabajo articulado con organizaciones vinculadas a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). “La pirotecnia sonora se redujo casi por completo. Aun así, la pirotecnia lumínica también implica riesgos y debe utilizarse con responsabilidad”, remarcó.
Finalmente, recordó que tanto la Policía de Salta como Bomberos mantendrán guardias activas las 24 horas, en Capital y el interior, para responder ante incendios o emergencias durante las celebraciones.
El mensaje es directo: menos ruido, más conciencia y cero margen para la pirotecnia ilegal.




