Por primera vez, la tradicional Peregrinación de la Puna al Milagro salteño tendrá un límite de participantes y vehículos. La organización también estableció nuevas condiciones para la inscripción y reforzó las normas de seguridad y convivencia durante el recorrido.
A poco más de un mes de septiembre, ya comenzaron los preparativos para una de las expresiones de fe más importantes de Salta. La comisión organizadora de la Peregrinación de la Puna 2026 presentó un nuevo reglamento que introduce modificaciones respecto de años anteriores y establece, por primera vez, un cupo máximo de personas y vehículos.
La inscripción será personal, con DNI, firma del titular y carácter de declaración jurada. No se permitirán inscripciones grupales. En el caso de menores de edad, deberán acreditar un tutor mayor mediante certificación policial. Los lugares y fechas de inscripción serán informados por la organización durante la próxima semana.
También habrá restricciones para los vehículos. Solo estarán permitidos vehículos particulares de pequeño porte, mientras que aquellos destinados a tareas de apoyo o logística deberán registrarse previamente y contar con cartelería identificatoria otorgada por la comisión. Además, todos los vehículos deberán quedar a disposición ante eventuales situaciones de emergencia.
Entre las nuevas disposiciones se encuentra también la prohibición de motos, bicicletas, skates y monopatines durante el recorrido, debido al riesgo que pueden representar para quienes realizan la caminata.
El reglamento establece además un orden específico para la marcha: primero irá la Cruz Procesional, seguida por las imágenes peregrinas del Señor y la Virgen del Milagro y, detrás, los peregrinos. No estará permitido adelantarse, desviarse ni utilizar caminos alternativos al circuito establecido y monitoreado por las fuerzas de seguridad.
Otro de los requisitos será el uso obligatorio del chaleco identificatorio desde el primer día de caminata. La medida busca facilitar la organización, especialmente en la distribución de alimentos, y también permitirá establecer un orden de prioridad durante el arribo a Salta para quienes hayan realizado la peregrinación durante varios días.
Desde la comisión organizadora remarcaron que la peregrinación «no es turismo, no es recreación ni es política», sino un acto de fe, oración y retiro espiritual. En ese sentido, se mantiene la prohibición de carteles o banderas con contenido político, ideológico, deportivo o social que no estén vinculados con el sentido religioso de la celebración.
También continuarán las restricciones al consumo de alcohol y tabaco, la presencia de animales, el abandono de residuos y la utilización de música a alto volumen.
Con estas nuevas medidas, la organización busca ordenar una convocatoria que año tras año reúne a miles de fieles, priorizando la seguridad de los peregrinos y preservando el carácter religioso de una de las manifestaciones de fe más significativas del calendario del Milagro salteño.




