El principal centro obstétrico de la provincia pasó de atender 6.509 nacimientos en 2020 a 5.104 en 2025. La tendencia se sostiene desde hace una década.
La cantidad de nacimientos continúa disminuyendo en Salta y el fenómeno también se refleja en uno de los principales centros de atención obstétrica de la provincia. El Hospital Público Materno Infantil registró en 2025 unos 1.400 nacimientos menos que cinco años antes, según datos del Centro Obstétrico.
La jefa del área, Marisa Álvarez, señaló que en 2020 el hospital registró 6.509 recién nacidos, mientras que en 2025 fueron 5.104, lo que representa una reducción cercana al 23%.
La cifra de 2025 incluye 90 nacimientos múltiples. Al descontarlos, el establecimiento contabilizó 5.008 partos durante ese año.
Los registros, sin embargo, no pueden interpretarse como un reflejo exclusivo de la situación demográfica de la capital salteña. El Materno Infantil es un centro de referencia provincial, particularmente para embarazos de mayor complejidad, por lo que recibe pacientes derivadas desde distintas localidades.
Una tendencia que lleva años
Para Álvarez, la reducción no responde a un fenómeno reciente. La cantidad de nacimientos viene descendiendo desde hace aproximadamente una década y forma parte de un cambio más amplio en las decisiones reproductivas de las familias.
Entre los factores aparecen la elección de tener menos hijos, la postergación de la maternidad y una mayor distancia entre un embarazo y otro.
El cambio también modifica las demandas que recibe el sistema sanitario. En este contexto, los equipos de salud trabajan con estrategias de planificación familiar y anticoncepción posevento obstétrico, mediante métodos de larga duración como dispositivos intrauterinos e implantes subdérmicos.
Desde el área remarcan que estas herramientas no tienen como objetivo reducir la cantidad de nacimientos, sino garantizar que cada mujer pueda decidir cuándo y cuántos hijos tener, además de permitir un mayor espaciamiento entre embarazos.
Los números del Materno Infantil muestran así una transformación que excede las estadísticas hospitalarias: cada vez nacen menos niños y las familias tienden a postergar o reducir la cantidad de hijos, una tendencia que también se viene observando en el resto del país.




