Una radiografía sanitaria realizada en los centros comunitarios de la ciudad expone un alarmante déficit de hierro y patologías ocultas, mientras el Hospital San Bernardo despliega operativos especiales en pleno Milagro para sostener su demanda de transfusiones.
La cifra enciende una alerta roja en la salud pública local: entre el 20% y el 30% de los vecinos que se acercan a los operativos barriales y centros integradores comunitarios para donar sangre descubren que padecen anemia.
Lejos de limitarse a la extracción voluntaria, los despliegues organizados por el Servicio de Hemoterapia del Hospital San Bernardo funcionan como un valioso filtro de diagnóstico temprano gracias al dosaje de hemoglobina y la determinación de grupo sanguíneo.
La jefa del área, Claudia Basile, advirtió que detrás de este cuadro masivo se esconden múltiples factores que van desde la carencia crónica de hierro y el déficit vitamínico hasta patologías subyacentes como gastritis e hipotiroidismo, lo que jerarquiza la necesidad de estos controles itinerantes en sectores vulnerables.
En paralelo a esta tarea de prevención territorial, el equipo sanitario apostó este miércoles un puesto estratégico en la esquina de Mitre y España para aprovechar la masiva circulación por las festividades del Milagro, combinando la promoción de la donación altruista con testeos rápidos en la vía pública.
Aunque la especialista confirmó que la institución cuenta por el momento con un stock equilibrado, aclaró que la exigencia en quirófanos se mantiene en niveles críticos, por lo que reiteró el llamado urgente a la comunidad y a los familiares de pacientes con cirugías programadas para reforzar las reservas del nosocomio.




