El movimiento ocurrió este miércoles a las 7:07 y tuvo epicentro en Catamarca, a 10 kilómetros de profundidad. Se sintió con fuerza en Cafayate, San Carlos, Angastaco, Animaná y Jasimaná, en medio de una seguidilla de más de 20 temblores registrados desde el sábado.
Un fuerte movimiento sísmico volvió a sacudir este miércoles al Valle Calchaquí y generó preocupación entre los habitantes de distintas localidades de la zona. El sismo alcanzó una magnitud de 5,1 y se produjo a las 7:07, convirtiéndose en el episodio más perceptible de una serie de temblores registrados durante los últimos días.
De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el epicentro se localizó en territorio catamarqueño, 44 kilómetros al suroeste de Hualfín. También se ubicó a 167 kilómetros al noroeste de San Miguel de Tucumán y a 187 kilómetros al suroeste de la ciudad de Salta.
Uno de los datos que explica la intensidad con la que fue percibido el movimiento es su escasa profundidad. El organismo nacional informó que el sismo se originó apenas 10 kilómetros por debajo de la superficie, en las coordenadas -26.08 y -66.66.
El temblor fue registrado y sentido en diferentes puntos del Valle Calchaquí. Según el reporte del periodista local Alejandro Tula, hubo vecinos que percibieron el movimiento en Cafayate, San Carlos, Angastaco, Animaná y Jasimaná, entre otras localidades.
La preocupación se incrementó porque el movimiento de esta mañana se produjo después de varios días de actividad sísmica. Desde el sábado se contabilizaron más de 20 temblores en la región, aunque ninguno había generado hasta ahora una percepción similar entre los habitantes del valle.
La sucesión de movimientos mantiene la atención de los vecinos, especialmente en las localidades más cercanas al área donde fueron registrados los episodios. El sismo de 5,1 volvió a poner en evidencia la actividad sísmica de la zona, aunque hasta el momento no se reportaron personas heridas ni daños materiales vinculados al movimiento de este miércoles.
Por ahora, las autoridades no informaron consecuencias sobre viviendas, infraestructura u otros bienes. El episodio quedó como el de mayor magnitud y percepción dentro de la seguidilla registrada desde el comienzo del fin de semana.




