La cancelación de Milei desnuda la desorganización de LLA en Salta
Orozco culpó al Gobierno provincial, pero fue desmentida por la propia Casa Rosada.

La suspensión del viaje presidencial expuso el desconcierto y la falta de conducción política del espacio. Orozco culpó al Gobierno provincial, pero fue desmentida por la propia Casa Rosada.
El presidente Javier Milei suspendió su visita a Salta en el tramo final de la campaña legislativa, y el episodio se transformó en una radiografía del caos interno que atraviesa La Libertad Avanza (LLA).
Mientras la candidata a senadora Emilia Orozco intentó justificar la ausencia presidencial acusando a la Provincia de “no garantizar la seguridad”, fuentes oficiales del Gobierno nacional la desautorizaron de inmediato: “La decisión fue estrictamente estratégica”, replicaron desde la Casa Rosada.
El comunicado posterior de LLA terminó de evidenciar la fractura: lejos de apuntar contra Gustavo Sáenz, el texto lo definió como “un aliado estratégico para que la agenda del presidente avance en el Congreso”. Una frase que, además de contradecir a Orozco, dejó al descubierto su aislamiento político dentro del propio espacio.
Desorden y descoordinación
El contraste entre los mensajes no fue un simple error de comunicación. En los hechos, mostró el nivel de improvisación y desorganización que domina la estructura libertaria en Salta, donde cada referente parece hablar por sí mismo.
Orozco, que buscaba reposicionarse en los últimos días de campaña, terminó instalando un relato sin respaldo institucional. Su mención a la “falta de garantías de seguridad” —sin aval de la Casa Militar ni del equipo de Presidencia— fue interpretada en Buenos Aires como un intento desesperado por mantener protagonismo ante la pérdida de centralidad política que sufre en el distrito.






.gif)
-1.gif)






