A más de tres años de la desaparición de Gastón Sanz, su familia sigue en la búsqueda incansable de respuestas. Un reciente hallazgo —una prenda que podría pertenecerle— renovó las esperanzas, pero también trajo consigo una nueva carga de angustia.
La prenda está siendo examinada por las autoridades competentes, mientras la familia espera con cautela los resultados. Aunque no hay confirmación oficial, el hallazgo volvió a movilizar a la comunidad y al círculo cercano de Gastón.
“Lo único que quiero es saber qué ocurrió. No puedo seguir viviendo sin respuestas. Me mantengo en pie solo por mis otras dos hijas”, expresó Andrés, su padre, visiblemente emocionado.
La familia insiste en que la búsqueda no debe cesar y apela a la solidaridad de cualquier persona que pueda brindar datos, por insignificantes que parezcan.




