La demanda pediátrica se dispara en Salta y expone la saturación del principal hospital de referencia.
El Hospital Público Materno Infantil atraviesa uno de los momentos de mayor চাপ asistencial del último tiempo. La guardia pediátrica recibe actualmente entre 300 y 350 consultas diarias, una cifra que marca un salto significativo respecto de los niveles habituales y que mantiene al sistema al borde de su capacidad.
Andrea Ávila, directora de Gestión Pediátrica, confirmó que la ocupación de camas en internación oscila entre el 90% y el 92%, reflejando un escenario de alta exigencia para el personal de salud. “Pasamos de atender entre 200 y 250 pacientes a cifras que superan los 300 diarios”, señaló.
El perfil de la demanda también se modificó: más del 80% de los casos corresponden a afecciones respiratorias, un patrón típico de la temporada pero que este año impacta con mayor intensidad en la estructura hospitalaria.
A la presión epidemiológica se suma otro factor que profundiza la saturación: la concurrencia de pacientes con cuadros leves que podrían resolverse en otros niveles de atención. Esta dinámica provoca demoras de hasta seis horas en la guardia para quienes no presentan urgencias.
Desde el hospital remarcan que, en su rol de centro de referencia provincial, la prioridad está puesta en la atención de pacientes graves derivados desde distintos puntos de Salta. En ese contexto, la sobrecarga tensiona los tiempos de respuesta y obliga a reorganizar recursos en un sistema que ya funciona al límite.




