El fenómeno ligado al Súper Niño traerá días grises y lluvias a Buenos Aires
El pronóstico extendido de Meteored anticipa al menos diez jornadas con cielos nublados, neblinas y lloviznas sobre la Capital Federal y el AMBA, en un patrón que los especialistas vinculan con el fenómeno climático que se gesta de cara al verano.

Después de arrancar la semana con marcas de hasta 25°C y de atravesar tormentas el miércoles, Buenos Aires se mete en un tramo de varios días con el cielo tapado, temperaturas bajas y lluvias intermitentes. Así lo describió el servicio Meteored en un informe que retomó La Nación, y que los especialistas asocian con el avance del fenómeno El Niño, que ya empieza a dejar su marca de cara al verano que viene.
El dato central del pronóstico extendido es que la ciudad y buena parte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tendrán diez jornadas o más con el cielo tapado, entre nublado y parcialmente cubierto. En ese contexto, las lluvias no serán torrenciales sino más bien persistentes: nieblas matutinas y llovizna fina que vuelve una y otra vez, mientras el sol queda relegado a apariciones breves. Las tardes, además, no se despegarán demasiado en temperatura de las mañanas.
El cambio se notó por primera vez el jueves 8 de octubre, cuando una capa espesa de nubes bajas tapó por completo el cielo porteño. Al día siguiente, viernes, el panorama se repitió casi sin variantes, aunque con algo más de frío y de viento por una corriente de aire que entra desde el sur: para el AMBA se calculaban apenas 13°C de mínima y 17°C de máxima, con rachas de viento de entre 40 y 45 kilómetros por hora.
El tramo de mayor inestabilidad llegará con el fin de semana, cuando algunos puntos de la región podrían acumular hasta 10 milímetros de agua. Aun así, nada en el pronóstico sugiere una tormenta de gran escala: se trata, según el reporte, de una serie de días húmedos y encapotados, sin sobresaltos mayores.
Lo más llamativo, de acuerdo con el análisis, es cuánto se va a estirar este clima. Del martes 13 al domingo 18 de octubre, varios modelos meteorológicos coinciden en mantener el cielo nublado sobre Buenos Aires. La combinación de humedad alta e inestabilidad va a seguir generando nubes bajas y lloviznas sueltas, aun en los días donde no llueva de forma marcada, así que un día sin agua no necesariamente va a traer un respiro real. En ese período, los termómetros de la Capital Federal oscilarían entre 13°C y 15°C por la mañana y entre 18°C y 20°C por la tarde; el viernes 16, según el modelo tomado como referencia, podría ser el más templado, con una máxima cercana a los 20°C.
Para Meteored, detrás de esta nubosidad sostenida está el peso creciente del Niño en formación, que comenzó a influir sobre el clima regional rumbo al verano. El propio informe aclara que esa relación funciona como una hipótesis con buen respaldo, no como una certeza aplicable a cada lluvia puntual. Por ahora tampoco hay indicios de un frente frío marcado ni de una suba brusca de calor, ni señales de que el fenómeno vaya a traducirse en tormentas fuertes o generalizadas: lo que viene, insiste el pronóstico, son precipitaciones livianas y acumulados bajos.
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