Desarrollo Social desplegó ayuda en distintos municipios durante los primeros días de 2026, con operativos coordinados junto a gobiernos locales.
En el inicio de 2026, el Gobierno provincial intensificó los operativos de asistencia para acompañar a familias afectadas por incendios e inclemencias climáticas en distintos puntos del territorio salteño. A través del Ministerio de Desarrollo Social, se activaron dispositivos de respuesta inmediata en articulación con los municipios y bajo la supervisión de la Dirección General de Emergencia.
Las intervenciones tuvieron como eje central la cobertura de necesidades básicas y el acompañamiento a las comunidades damnificadas. En ese marco, se dispuso la entrega de chapas, plásticos, módulos alimentarios, bidones de agua, artículos de higiene, frazadas, sábanas, ropa y calzado, entre otros insumos, definidos de acuerdo con la evaluación particular de cada situación.
El ministro de Desarrollo Social, Mario Mimessi, remarcó la importancia de una presencia activa del Estado ante escenarios de emergencia y subrayó la necesidad de actuar con rapidez para mitigar el impacto social de estos eventos. “La prioridad es estar cerca de las familias y garantizar una respuesta concreta en los momentos más difíciles”, señalaron desde el área.
En relación con los incendios, se brindó asistencia en los municipios de Tartagal, Angastaco y Pichanal, donde varias familias registraron pérdidas materiales significativas, principalmente en sectores de sus viviendas. La intervención permitió cubrir urgencias y avanzar en la recuperación de condiciones mínimas de habitabilidad.
Las condiciones climáticas adversas también generaron daños en otras localidades. En Mosconi y Aguaray, los fuertes vientos provocaron la voladura de techos, mientras que en Chicoana las intensas lluvias ocasionaron el ingreso de agua a viviendas, afectando pertenencias y estructuras. En estos casos, la asistencia fue canalizada a través de los municipios, encargados de la entrega directa a los damnificados.
Una situación particular se registró en La Caldera, donde las lluvias provocaron el desborde del río y sus ramificaciones. El barrio Nogalar fue uno de los más afectados, con viviendas anegadas y daños de distinta magnitud, lo que motivó un refuerzo de la ayuda provincial para atender a las familias con mayores necesidades.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social informaron que el monitoreo territorial continuará en los próximos días, con el objetivo de responder a nuevas demandas y sostener el acompañamiento a las comunidades que atraviesan situaciones de emergencia en distintos municipios de la provincia.




