Los nuevos aumentos pulverizan la idea de llenar el tanque: cargar 50 litros ya supera los $80.000 en la capital y es aún más caro en el interior.
En apenas dos semanas, los precios de los combustibles volvieron a subir con fuerza y dejaron otro golpe directo al costo de movilidad. Un relevamiento en la estación Jacarandá, ubicada en avenida Entre Ríos y Junín, confirmó que la Nafta Súper incrementó su valor en $70 en este período, con un último salto de $42 que la llevó de $1.568 a $1.610 por litro. Con esos números, llenar un tanque de 50 litros exige hoy alrededor de $80.500.
El resto de las variantes también siguió la misma curva ascendente. La Infinia aumentó $35 y quedó en $1.811; el Diesel 500 sumó $46 para ubicarse en $1.647; mientras que la Infinia Diesel trepó $26 y llegó a $1.804. Esta última ya implica un gasto de $91.250 para completar los mismos 50 litros.
Pero el impacto se siente aún más allá de la capital: en el interior provincial los valores son más altos. La Nafta Súper se paga a $1.620, la Infinia asciende a $1.859 y el gasoil se vende a $1.704, consolidando una brecha que vuelve más costoso cualquier traslado fuera de las grandes ciudades.
Con ajustes que no dan respiro, el combustible vuelve a convertirse en uno de los motores principales de la inflación cotidiana.




