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Durand traza la Salta que viene: obra pública récord, reglas claras y una ciudad en transformación

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Emiliano Durand eligió una idea fuerza para resumir su primer año al frente de la Municipalidad: una gestión compleja, pero con resultados visibles. En una entrevista en la que combinó balance y proyección, el intendente delineó el rumbo de una Salta que busca modernizarse con obras estructurales, orden urbano y un modelo de ciudad pensado para atraer inversiones y mejorar la vida cotidiana.

Entre los hitos ya concretados mencionó la finalización de la Plaza Alvarado, el inicio de las obras en Plaza Evita, la recuperación de espacios barriales, el recambio de diez mil luminarias LED y, como emblema de gestión, la culminación del canal Yrigoyen. Esta última obra no solo apunta a la infraestructura hídrica y la seguridad, sino que será el eje de una transformación urbana mayor: la ciudad logró financiamiento internacional de Naciones Unidas para reconstruir todo el corredor, con nuevas veredas, caminerías, parquización, forestación y un parque urbano en su tramo final. “Donde intervenimos, la ciudad cambia; donde no, el deterioro es muy fuerte”, sintetizó.

De cara a 2025, Durand adelantó un dato inédito: más del 30% del presupuesto municipal estará destinado a obra pública, superando los 100 mil millones de pesos. Atribuyó este salto a una administración con superávit, basada en la reducción de gastos innecesarios y la definición de prioridades claras. Calles, iluminación y plazas —incluidos playones deportivos— serán los tres ejes centrales de inversión.

En materia de iluminación, el intendente fue contundente: al asumir, menos del 5% de la ciudad contaba con tecnología LED. El objetivo es cerrar el mandato con entre el 30% y el 40%, en línea con las principales capitales del país. “Eso también es seguridad y calidad de vida”, subrayó.

Durand reafirmó además su intención de posicionar a Salta como la ciudad más atractiva para invertir en el norte argentino. En ese sentido, destacó la reforma de los códigos de edificación y planificación urbana para agilizar proyectos y dinamizar la construcción, y puso en valor herramientas como la Fábrica Municipal, un espacio de producción y oficios que funciona como coworking gratuito. “Muchas veces el problema no es saber trabajar, sino tener con qué”, explicó. A esto se suman la Expo Ciudad y las ferias barriales, pensadas para fortalecer a emprendedores y al mercado interno.

Sobre las tasas municipales, aclaró que las actualizaciones están atadas a la inflación y no dependen de decisiones discrecionales. Enumeró las exenciones vigentes —desocupados, jubilados y pensionados con ingresos mínimos, excombatientes de Malvinas y personas con discapacidad— y anunció una moratoria a tasa cero, en seis cuotas y sin intereses.

El intendente no esquivó los conflictos. Admitió que las obras generan molestias, como cortes de calles, pero las defendió como necesarias frente a una infraestructura “sumamente deteriorada”. También se refirió a problemas de convivencia urbana: estacionamientos indebidos, basura y vandalismo. “No pido actos heroicos, pido respeto. Tirar escombros en una plaza es como tirarlos en la habitación de un hijo”, graficó.

Explicó que antes de sancionar hay instancias de relevamiento, capacitación y acompañamiento social, pero reconoció que la persistencia de situaciones conflictivas —especialmente denuncias de mujeres por agresiones o daños— motivó una reforma del Código Contravencional para fijar límites más claros. “No me banco los aprietes”, dijo, al aludir también a tensiones con sectores municipales y a los cambios en el Mercado San Miguel.

Finalmente, Durand confirmó que todas las obras se financian con recursos municipales y provinciales, ante la ausencia de fondos nacionales, y destacó la elaboración del primer plan hídrico de la ciudad. Una herramienta clave, sostuvo, para enfrentar los efectos de la impermeabilización urbana y el aumento del riesgo ante lluvias intensas.

El mensaje es claro: una Salta en obra, con reglas firmes y una hoja de ruta que apunta a transformar la ciudad desde sus cimientos.