El ministro de Economía aclaró versiones sobre la nómina salarial y ratificó la continuidad de la negociación con los estatales en un contexto de ajuste nacional.
Roberto Dib Ashur salió a poner paños fríos frente a versiones que generaron inquietud en la administración pública provincial. El ministro de Economía y Servicios Públicos negó que esté definido el traspaso del pago de salarios al Banco Nación y confirmó que el Gobierno de Salta mantendrá las paritarias con los trabajadores, pese al escenario de recorte de recursos a nivel nacional.
Según explicó, la posibilidad de migrar la nómina salarial surgió a partir de una propuesta del propio Banco Nación, vinculada a una deuda heredada de antiguos fondos fiduciarios nacionales. “No es una decisión tomada. Es una propuesta que está en análisis”, aclaró, descartando que exista una definición cerrada sobre el tema.
En ese marco, Dib Ashur defendió la situación financiera de la Provincia y remarcó que Salta sostiene el equilibrio fiscal desde hace seis años consecutivos, incluso atravesando etapas críticas como la pandemia y la sequía. “Con equilibrio fiscal hicimos 2.700 obras”, señaló, al contrastar la política provincial con el actual contexto de ajuste.
En relación a los salarios, confirmó el pago de un bono de 200 mil pesos para enero y anunció que las paritarias se retomarán en la primera semana de febrero, tanto para trabajadores provinciales como municipales. “Vamos a seguir buscando mejoras, aunque los recursos son cada vez más escasos”, afirmó.
El ministro detalló además que los fondos fiduciarios, financiados con impuestos nacionales y destinados a obras en las provincias, fueron eliminados por el Gobierno nacional, y que las deudas pendientes pasaron al Banco Nación. En ese proceso, Salta solicitó un período de gracia para el pago, lo que derivó en la oferta bancaria que incluye, entre otras alternativas, la eventual migración del pago de sueldos, opción que por ahora no fue aceptada.
Con estas definiciones, Dib Ashur buscó llevar claridad a un debate sensible y dejó un mensaje político claro: la Provincia prioriza previsibilidad, diálogo salarial y autonomía en la toma de decisiones financieras.




