El cruce de WhatsApp entre Acuña y el Dibu Martínez por el gol que no bailó
Marcos Acuña convirtió un gol para River y cumplió la mitad de un desafío que le había hecho Emiliano Martínez por WhatsApp. El arquero del Chelsea no se lo dejó pasar y el lateral compartió la charla en sus redes.

Marcos Acuña convirtió un gol para River y quedó expuesto a una cargada de Emiliano "Dibu" Martínez, su compañero en la Selección Argentina campeona del mundo en Qatar 2022. Según publicó Olé, el arquero del Chelsea le había pedido por WhatsApp que, si marcaba, lo festejara bailando. Acuña cumplió con el gol, pero no con el baile, y la conversación entre ambos terminó haciéndose pública este domingo.
De acuerdo con el relato del medio, todo empezó horas antes del partido, cuando Martínez le escribió: "Hoy metés golcito y perreás como loco". Era un desafío doble, convertir y celebrarlo con un baile. Acuña marcó el gol pero no bailó, y el arquero no dejó pasar la omisión: "No bailaste, cagón", le escribió ese mismo domingo. La respuesta de Acuña también tuvo humor: "No me animé, amigo", contestó junto a emojis de risas y vergüenza, y después compartió la captura de la charla en una historia de Instagram.
Olé explicó que esa confianza para la broma no es casual: el lateral y el arquero forjaron un vínculo cercano dentro de la Selección Argentina que se sostiene aun sin convocatorias de por medio. Como muestra, el medio recordó que en la última fecha FIFA Acuña cenó junto a Martínez y a Gerónimo Rulli, otro de los arqueros citados por Lionel Scaloni.
La fuente agregó que la secuencia había comenzado con otro chat, esta vez familiar. Julia Silva, esposa de Acuña, también lo había desafiado antes del partido: "¿Podés meter un gol? Ya no me acuerdo cuándo metiste uno", le escribió. Acuña respondió entre risas: "Jajaja, San Lorenzo". Ella insistió: "Mil años pasaron". Y entonces llegó la frase que terminaría siendo premonitoria: "Hoy es el día".
Sobre la jugada del gol, Olé contó que la secuencia nació en los pies de Gonzalo Montiel, que habilitó a Ángel Correa. El delantero notó el desmarque de Acuña y le entregó el balón dentro del área; el lateral definió y abrió el marcador a favor de River. El medio precisó que de los dos remates que intentó, uno terminó dentro del arco.
El medio también repasó el rendimiento de Acuña en el resto del partido: empujó desde la izquierda, buscó profundidad y trató de quebrar líneas con pases diagonales, además de responder con firmeza en la tarea defensiva, donde ganó todos los quites que disputó.
Así, lo que empezó como una promesa a su esposa y un desafío de su amigo campeón del mundo terminó resumido en un intercambio de mensajes que Acuña mismo decidió hacer público. Julia había pedido un gol y Marcos lo había prometido. Dibu también había anticipado que convertiría, pero con la condición de que lo festejara bailando. Con su esposa cumplió. Con su amigo y compañero campeón del mundo, quedó en deuda. </content>
Comentarios
Ingresá o creá tu cuenta para comentar esta nota.
Todavía no hay comentarios. Podés ser la primera persona en opinar.






.gif)







