Aunque la minería muestra señales de crecimiento y aparece como uno de los pocos sectores dinámicos de la economía provincial, el impacto no alcanza para revertir el deterioro general del empleo formal en Salta. La caída en rubros clave como construcción, comercio, turismo y gastronomía sigue golpeando fuerte al mercado laboral.
La contadora pública y consultora en finanzas Soledad Linares, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analizó los últimos datos oficiales sobre empleo registrado y advirtió que la provincia atraviesa una tendencia similar a la del resto del país.
Según explicó Linares, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 Salta ya acumulaba la pérdida de alrededor de 300 empleadores registrados y unos 8.000 puestos de trabajo formales.
Con la actualización de los datos correspondientes a marzo, el escenario empeoró todavía más: la caída ya alcanzaría aproximadamente 370 empleadores menos y cerca de 8.800 empleos perdidos en la provincia.
Los números surgen de registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que permiten medir la evolución del empleo formal privado y la cantidad de empresas activas.
Uno de los rubros más afectados por la crisis es la construcción. De acuerdo al análisis realizado por Linares, más de la mitad de los puestos de trabajo perdidos en Salta corresponden a ese sector.
La situación genera preocupación porque la construcción tiene un fuerte impacto multiplicador sobre el resto de la economía: mueve comercios, proveedores, transporte y consumo familiar.
La paralización o desaceleración de obras termina afectando así a numerosas actividades vinculadas y profundiza la caída del movimiento económico en distintos puntos de la provincia.
El informe también advierte que la crisis no afecta solamente a quienes perdieron su empleo. Muchos trabajadores registrados que conservaron sus puestos sufrieron una fuerte pérdida del poder adquisitivo.
Esa situación se refleja directamente en el consumo. Según explicó Linares, las ventas en supermercados acumulan una caída del 22,5% entre 2023 y 2026, incluso tratándose mayormente de productos esenciales.
“La mejoría no se tradujo a la economía de la gente”, sostuvo la economista al analizar el impacto cotidiano de las variables económicas.
Aunque la minería aparece como uno de los pocos sectores con crecimiento sostenido en Salta, el volumen de empleo generado todavía no logra compensar las pérdidas acumuladas en actividades tradicionales como comercio, turismo, hotelería, gastronomía y transporte.
Además, Linares advirtió que cada vez más trabajadores formales buscan ingresos adicionales para sostener sus gastos mensuales, una señal que expone el deterioro salarial y la dificultad de muchas familias para llegar a fin de mes.
El escenario deja una economía provincial con algunos sectores en expansión, pero todavía lejos de recuperar el nivel de actividad y empleo previo al ajuste económico nacional.




