Familiares de víctimas y organizaciones salteñas advierten sobre el impacto negativo que tendría la desaparición de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Reclaman mantener políticas que han demostrado salvar miles de vidas.
Organizaciones y familiares de víctimas de siniestros viales de Salta se sumaron al llamado nacional contra el posible cierre o fusión de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), medida que consideran un grave retroceso en la política pública de seguridad vial en el país.
La ANSV, creada en 2008, es señalada como clave en la reducción de la siniestralidad, gracias a medidas como la Licencia Nacional de Conducir, el sistema de scoring, la coordinación de controles en rutas y la implementación de la Línea 149 opción 2, un canal de asistencia directa a víctimas y familiares de siniestros.
“Desmantelar la ANSV sería quitarle al Estado una herramienta vital para cuidar vidas. No puede evaluarse una decisión así con criterios meramente administrativos o económicos”, advirtieron desde PAVICEI y UFAVIC Salta, cuyos referentes –Miriam Sonia Méndez, Sandra Elizabeth Funes, Daniel Enrique Aranda, Sonia Beatriz Centeno, Fanny Puntano y Delia Pérez– firmaron la nota enviada a Nación.
El documento señala que más de 15.000 personas mueren cada año por siniestros viales en Argentina, y que prescindir de un organismo que coordina esfuerzos preventivos a nivel federal sería un error que se pagaría con vidas. «La seguridad vial no puede verse afectada por decisiones que impliquen el debilitamiento de políticas públicas que han demostrado salvar vidas», expresa con firmeza el escrito.
También se remarcó que la ANSV no representa una carga fiscal significativa, ya que más del 80% de su financiamiento proviene de las aseguradoras, lo que además garantiza independencia operativa y sostenibilidad del sistema.
Sin la ANSV, advierten, cada provincia podría volver a manejar criterios dispares para emitir licencias o fiscalizar infracciones, debilitando el control sobre conductores peligrosos y desarticulando acciones clave como operativos de alcoholemia y campañas educativas.
Desde Salta y otras provincias, el mensaje es claro: la seguridad vial no debe ser una variable de ajuste. Lo que está en juego, insisten, no son estructuras burocráticas, sino vidas humanas.




