El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, respaldó la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete nacional y consideró que su incorporación puede abrir una etapa de mayor entendimiento entre la Casa Rosada y las provincias.
El mandatario aclaró que su ausencia en el acto de asunción no estuvo vinculada a diferencias políticas ni a una falta de apoyo hacia el funcionario nacional, sino a compromisos asumidos previamente en la provincia. Según explicó, esa situación fue comunicada de manera personal y anticipada.
“Ya había hecho público mi apoyo y también se lo expresé privadamente”, señaló.
Sáenz destacó además la relación política y personal que mantiene desde hace años con Santilli y sostuvo que existe una agenda de trabajo compartida en distintos temas vinculados a la gestión.
En ese marco, consideró que uno de los principales aportes del nuevo jefe de Gabinete será su capacidad de diálogo con gobernadores de distintos espacios políticos y su conocimiento de las realidades territoriales del país.
Para el mandatario salteño, esa experiencia puede facilitar acuerdos y contribuir a una agenda nacional con mayor mirada federal.
“No todos los problemas son los mismos ni todas las necesidades son iguales”, afirmó al remarcar las diferencias entre las distintas provincias y la necesidad de políticas adaptadas a cada región.
Sáenz también cuestionó que, en muchas oportunidades, la relación entre Nación y las provincias quede condicionada por discusiones legislativas o disputas políticas nacionales, lo que —según planteó— termina dificultando soluciones concretas para el interior del país.
Por eso, insistió en la necesidad de fortalecer los vínculos institucionales y avanzar hacia una etapa de mayor ejecución política y administrativa.
Finalmente, sostuvo que después de más de dos años de gestión nacional ya es momento de transformar los acuerdos y conversaciones en resultados visibles.
“Hay que seguir dialogando, pero empezar a convertir en hechos todo eso que venimos trabajando”, concluyó.




