Mientras la agenda internacional se sacude con la intervención de Estados Unidos en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, en el norte de Salta el foco está puesto en un expediente que promete alto voltaje político y judicial.
La Cámara Federal de Salta resolvió elevar a juicio oral la causa contra el histórico exintendente de Coronel Juan Solá (Morillo), Atta Miguel Gerala, acusado de liderar una organización dedicada al robo sistemático de rieles del Belgrano Cargas y su contrabando a Bolivia.
La decisión judicial confirma que la investigación está cerrada y lista para ser debatida en tribunales, con una expectativa de pena que podría alcanzar los 11 años de prisión para el exjefe comunal.
Una red aceitada, con sello estatal
Según la acusación impulsada por el fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal Roxana Gual, Gerala habría tenido un rol central en una estructura criminal que operó durante años en distintos tramos del ramal C-25 del Belgrano Cargas, especialmente en zonas como Pluma de Pato, Dragones y Padre Lozano.
El expediente describe un esquema tan rudimentario como efectivo: maquinaria y herramientas municipales —amoladoras, soldadoras, generadores— puestas al servicio del delito, y personas de comunidades originarias contratadas para cortar y remover los rieles. El botín se acopiaba en predios municipales y fincas privadas, desde donde era trasladado por pasos fronterizos ilegales hacia Bolivia para su fundición y venta como chatarra.
Camiones, millones y una declaración clave
Uno de los episodios más contundentes ocurrió el 18 de mayo de 2024 en Padre Lozano, cuando se interceptaron dos camiones con unos 180 rieles ferroviarios sin documentación, valuados en más de 414 millones de pesos. Uno de los choferes declaró que había sido contratado directamente por Gerala, un dato que terminó de sellar la gravedad de la causa.
Los allanamientos del 31 de octubre de 2024 profundizaron el cuadro: en un domicilio vinculado al exintendente se secuestraron 15 rieles y herramientas de corte por más de 13 millones de pesos, y en una finca cercana al río Bermejo se hallaron otros 150 rieles, valuados en más de 130 millones.
Condenas previas y un apellido repetido
El caso ya tiene sentencias firmes. En diciembre pasado, la jueza Mariana Catalano homologó acuerdos de juicio abreviado que incluyeron al hijo del exintendente, Miguel “Yopi” Gerala, condenado a 6 años de prisión como coautor de contrabando agravado, robo agravado y cohecho activo.
En el mismo acuerdo fue condenado el comerciante David Edilberto Medina, señalado como organizador logístico, también a 6 años de prisión e inhabilitación comercial por cinco años. Además, un sargento de Gendarmería Nacional recibió 2 años de prisión condicional por cohecho pasivo.
Lo que viene
Para Atta Miguel Gerala, la jueza declaró admisible la acusación por contrabando triplemente agravado, robo agravado en despoblado y en banda y malversación de caudales públicos, en calidad de autor.
En paralelo, el ex jefe del Destacamento de Pluma de Pato, Mauro Daniel Alejandro Rodríguez, irá a juicio por cohecho pasivo, con una posible pena de hasta 3 años de prisión.
Con la elevación a juicio, el expediente deja de ser un rumor incómodo del norte provincial y se convierte en un caso testigo: poder político, recursos públicos y contrabando internacional, todo sobre rieles que nunca llegaron a destino.




