Equipamiento, obras, más personal y un fuerte trabajo territorial marcaron un año de crecimiento sostenido en el sistema público de salud.
Durante 2025, el Hospital Nuestra Señora del Rosario de Cafayate dejó de ser solo un centro asistencial para afirmarse como un actor estratégico del sistema de salud en los Valles Calchaquíes. Con una gestión enfocada en calidad, acceso y cercanía con la comunidad, el nosocomio avanzó en múltiples frentes que fortalecieron su capacidad operativa y su presencia en el territorio.
Uno de los avances más significativos fue la modernización tecnológica. La incorporación de nuevo equipamiento para bioimagen y laboratorio permitió ampliar prestaciones, agilizar diagnósticos y reducir derivaciones a centros de mayor complejidad, mejorando los tiempos de respuesta para pacientes de Cafayate y zonas aledañas.
En paralelo, se ejecutaron obras edilicias clave: remodelación de la sala de rayos X y tomografía, construcción de caminería hacia el helipuerto y tareas de mantenimiento general que optimizaron la seguridad y funcionalidad del edificio hospitalario.
La gestión también puso el foco en la calidad de atención. El hospital avanzó en la implementación del Plan de Calidad del Ministerio de Salud Pública, elaboró manuales de procedimientos y aprobó su Carta de Servicios, consolidando una cultura institucional orientada a la mejora continua.
La formación profesional fue otro eje central. Ateneos semanales, talleres y cursos de actualización clínica se combinaron con la participación en redes provinciales como Tele ACV y con instancias de capacitación regional en emergencias, lactancia materna y enfermedades crónicas. En ese marco, el hospital reforzó su rol como hospital escuela, a través de convenios con instituciones educativas secundarias y universitarias.
El trabajo comunitario y territorial tuvo un lugar destacado. En articulación con el municipio, se desplegaron acciones de prevención del dengue, campañas de promoción de la salud y abordajes barriales. Además, se garantizó cobertura sanitaria en parajes rurales y zonas de difícil acceso, con atención directa, vacunación domiciliaria y estrategias integrales de primer nivel.
A lo largo del año se fortaleció la planta de personal con nuevas incorporaciones de médicos, enfermeros y agentes sanitarios, lo que permitió ampliar la capacidad de atención. En materia de emergencias, el hospital sumó una ambulancia 0 km de mediana complejidad y recuperó tres unidades existentes, mejorando la respuesta ante traslados y urgencias.
Finalmente, la gestión administrativa avanzó hacia mayor eficiencia y transparencia, optimizando circuitos de compras, logística de insumos, rendición de fondos y equilibrio financiero.
Con estos avances, el Hospital de Cafayate cerró 2025 consolidando un modelo de gestión integral que combina infraestructura, tecnología, recursos humanos y cercanía comunitaria, reforzando el sistema público de salud en una de las regiones más emblemáticas de la provincia.




