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Cuenta regresiva para Taca Taca: Salta pisa el acelerador para destrabar el megaproyecto de cobre

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Con la llegada de Gustavo Carrizo a la Secretaría de Minería, el foco está puesto en un objetivo concreto: destrabar los nudos administrativos que todavía frenan el avance de la iniciativa.

Según explicó el funcionario, el análisis del Estudio de Impacto Ambiental se encuentra en su tramo final. “No estamos lejos de concluirlo”, aseguró, tras detallar que ya mantuvo reuniones con los responsables del proyecto para definir una agenda común que combine contenido local, control técnico y gestión ambiental. La consigna, remarcó, es resolver los temas de manera directa y sin dilaciones innecesarias.

En ese marco, Carrizo anunció un cambio de lógica en la gestión minera: una política de “escritorio abierto” para acelerar habilitaciones sin resignar exigencias técnicas. “Los expedientes no van a quedar meses esperando. Nos sentamos con los equipos, lo analizamos y lo resolvemos. Eso puede llevar 48 horas”, afirmó, marcando un contraste con prácticas burocráticas del pasado.

Otro elemento central es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuya vigencia aparece como determinante para el futuro de Taca Taca. El secretario advirtió que el reloj corre: el régimen vence en junio del próximo año y resulta clave para garantizar la viabilidad económica de un proyecto de esta magnitud. “Sin ese esquema es muy difícil avanzar. Hay que mirar el tablero completo y resolver todo en simultáneo”, sostuvo.

Más allá de Taca Taca

Carrizo también amplió la mirada hacia el mediano y largo plazo. Señaló que el verdadero potencial de Salta está en profundizar la exploración minera, especialmente en la Puna, una región que —según afirmó— sigue en gran parte inexplorada. En ese sentido, anticipó la creación de una mesa de exploración minera, que reunirá a distintos actores del sector para acelerar procesos y dar mayor previsibilidad al descubrimiento de nuevos yacimientos.

Con la vista puesta en 2026, el funcionario se mostró optimista y habló de una gestión con fuerte presencia territorial, metas bimestrales por proyecto y una estrategia clara: que Salta no solo atraiga inversiones por sus recursos naturales, sino también por la eficiencia y rapidez de su administración pública.