El Ministerio de Salud Pública encendió las alarmas tras confirmar ocho casos de hantavirus en lo que va del año, tres de ellos con desenlace fatal. La mitad de las infecciones se registraron en el departamento Orán, mientras que el resto se distribuyó entre localidades del norte y centro de la provincia.
La última semana epidemiológica sumó cuatro contagios: uno en Mosconi, uno en Embarcación y dos en Orán. Las víctimas abarcan edades desde los 5 hasta los 45 años y, mayoritariamente, son varones. La transmisión se da por contacto con roedores silvestres infectados, que diseminan el virus en orina, heces y saliva; basta ingresar a su hábitat —zonas rurales, montes, galpones o espacios infestados— para quedar expuesto.
Mientras los equipos sanitarios sostienen la vigilancia y recomiendan extremar cuidados, el informe oficial trazó además el panorama de otras enfermedades monitoreadas: sin casos de dengue ni chikungunya en la actual temporada, pero con incrementos en cuadros respiratorios y más de 1.400 consultas por diarrea aguda solo en la última semana.
La provincia mantiene activos los protocolos de control, pesquisa y educación comunitaria frente a un virus que, aunque poco frecuente, sigue demostrando su letalidad.




