La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta (ADIUNSa) declaró el estado de alerta.
Sucede luego de conocerse el Memorándum Interno N°1 emitido por la Dirección General de Administración (DGA) de la UNSa, que advierte sobre un “déficit estructural” en el personal permanente y cuestiona la viabilidad de las llamadas “economías de cargos”.
Según explicó el gremio, estas economías constituyen los recursos que surgen cuando un cargo docente queda vacante —total o parcialmente— y que suelen destinarse a designaciones interinas, suplencias o incrementos temporales de dedicación horaria.
ADIUNSa estimó que más del 20% de la planta docente permanece sin cubrir, lo que implica un volumen de fondos considerable cuya utilización ahora estaría en duda.
“Este grupo de trabajadores, que cada año renueva su designación, es el que hoy enfrenta el mayor riesgo de precarización o pérdida de su fuente laboral”, alertó la conducción sindical.
Reclamo al Rectorado y pedido de definiciones
El gremio solicitó al rector Miguel Nina una definición clara sobre la continuidad laboral de todos los docentes con designaciones vigentes hasta el 31 de diciembre de 2025, así como precisiones sobre la renovación de los aumentos temporales de dedicación.
Además, recordó que, pese a los reclamos realizados entre 2022 y 2025, las facultades no presentaron datos actualizados sobre la planta no regular, compuesta por varios cientos de docentes que sostienen el funcionamiento cotidiano de la universidad.
El comunicado de ADIUNSa también contextualiza el reclamo en un año de alta conflictividad universitaria, marcado por la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario y su posterior veto presidencial.
“Mientras nuestro sindicato convoca a un paro de 72 horas, varios rectores del CIN ya presentaron un amparo judicial para exigir la aplicación de la ley. El rector de la UNSa no firmó ese recurso”, recordaron.
“Vamos a defender todos los puestos de trabajo”
La Comisión Directiva de ADIUNSa cerró su declaración reafirmando su compromiso con la defensa de la educación pública:
“Nos declaramos en estado de alerta. Vamos a defender, como siempre lo hicimos, los puestos de trabajo de todas y todos nuestros compañeros. Llamamos a la unidad de los distintos sectores para enfrentar los ataques hacia quienes sostenemos con nuestro trabajo la Universidad.”
Con el reclamo, el gremio busca que el Rectorado aclare si habrá recortes o congelamientos de cargos y garantice la estabilidad docente en un contexto presupuestario que sigue siendo incierto.




